Por: Rodrigo Lasa y Hamilton Oliveira

Red de Manejo Biorracional de Plagas y Vectores

Instituto de Ecología AC, Xalapa, Veracruz.

Cuando escuchamos hablar de ácaros generalmente pensamos en los ácaros del polvo, los que comúnmente ocasionan alergias al ser humano. En general, los ácaros son animales diminutos con extremidades articuladas (artrópodos) que pertenecen al diverso grupo de los arácnidos. A diferencia de lo que muchos pensamos, la mayor parte de estos diminutos artrópodos actúan de manera benéfica en muchos procesos naturales entre ellos el control biológico de plagas. Algunas empresas, principalmente europeas, tienen sistemas de producción masiva de ácaros benéficos que de forma natural controlan a las plagas que atacan los cultivos hortícolas, frutales y de plantas ornamentales. Actualmente México dispone de varias especies comerciales de estos ácaros que se venden como enemigos naturales para el control de plagas en diferentes cultivos.

La finalidad de este control biológico consiste en la liberación de los ácaros depredadores sobre el cultivo para que, tanto los individuos liberados como su descendencia, devoren a los insectos o ácaros plaga y eviten que se ocasione un daño económico sobre el cultivo. Estos ácaros, aunque son microscópicos (0.3-0.5 mm) y solo pueden verse sobre el cultivo con la ayuda de una lupa, mantienen a las plagas bajo control sin la necesidad de aplicar productos químicos. Su éxito radica principalmente en su voracidad y su rápido desarrollo, lo que les permite reproducirse de manera más rápida que las plagas. Además de su eficacia, la factibilidad de producción masiva a bajo costo ha favorecido su comercialización para su uso en el control de plagas. Su aceptación por los productores se debe principalmente a que; i) realizan un control óptimo de plagas que han desarrollado resistencias a los productos químicos, ii) realizan un control específico sin generar un desequilibrio sobre el agroecosistema y iii) son seguros para los productores y consumidores ya que permite la producción de frutas y hortalizas sin residuos pesticidas, lo que favorece la exportación e incrementa la rentabilidad.

Aunque son muchas las especies descritas como ácaros depredadores, más de 2500 conocidas, solo unas pocas especies están disponibles comercialmente. México cuenta solamente con cinco especies de ácaros depredadores registrados para varios cultivos, algunas especies menos que las disponibles en otros países de Europa o Estados Unidos.

Estos ácaros comerciales pertenecen al grupo de los fitoseídeos (Familia Phytoseiidae) y tienen altos niveles de depredación sobre varias plagas, pero principalmente se alimentan de otros ácaros que atacan a los cultivos como la araña roja, la araña blanca y otras plagas de interés agrícola como los trips y las moscas blancas.

Estos ácaros se suministran en botellas plásticas o botes de cartón como si se tratara de un insecticida convencional. Dado que son animales vivos, deben ser aplicados en un periodo breve de tiempo desde su recepción y en caso de ser necesario su almacenamiento, este debe ser en condiciones de unos 8-10°C durante un tiempo no muy prolongado.

Estos ácaros se venden en envases que contienen entre 2,000 y 50,000 ácaros depredadores, dependiendo de la especie, y vienen mezclados con vermiculita y salvado de trigo. Los envases contienen una mezcla de adultos y ninfas. El salvado del interior del envase permite el crecimiento de un hongo que nutre a unos ácaros de la harina que están también presentes en el envase. La aplicación sobre el cultivo se realiza aproximadamente en unos 5,000 puntos de liberación por hectárea, es decir aplicando de manera homogénea una pequeña porción del envase sobre la superficie superior de las hojas del cultivo. Un envase comercial de ácaros puede servir para unos 250-300 m2 dependiendo de la densidad de liberación y tipo de cultivo. Si el tratamiento es curativo, con presencia ya de plaga y daño, suelen aplicarse densidades mayores de liberación que pueden llegar o superar los 100 ácaros por m2. Una vez liberados, estos ácaros ejercen un control sobre la plaga el cual se intensifica con su descendencia, que evita que sea necesario realizar tratamientos fitosanitarios.

El uso de ácaros en sistemas de control biológico en invernaderos está actualmente en auge y son considerados como los organismos benéficos con mayor potencial en el control de plagas. No obstante, es importante considerar que gran parte de estos enemigos naturales son procedentes de otros países y han sido introducidos a México. Muchos de estos enemigos naturales provienen de las mismas regiones de donde provienen muchas de las plagas. Dada la gran biodiversidad de México, consideramos que nuestro país tiene un importante potencial para el estudio y futuro uso de ácaros depredadores benéficos que sean autóctonos para el control de plagas en los agroecosistemas mexicanos.

Tabla 1. Especies de ácaros comerciales para control biológico de plagas en México (Fuente: Carlos de Liñan, Agroquímicos de México 2016).

Especie de ácaro comercial Especie de plaga que controla Cultivos sobre los que se aplica
Amblyseius limonicus, Garman and McGregor Mosca blanca, trips, Araña roja Ornamentales, pimiento, cucurbitáceas
Amblyseius swirskii, Athias-Henriot Mosca blanca, trips, Araña roja Ornamentales, melón, pimiento, cítricos,cucurbitáceas
Amblyseius californicus, McGregor Varias especies de araña (Tetraniquidos) Ornamentales, cereales, frutales y otras hortícolas
Amblyseius cucumeris, Oudemans Varias especies de trips Ornamentales, pimiento, berenjena, pepino, fresa
Phytoseiulus persimilis, Athias-Henriot Araña roja Ornamentales, pimiento, tomate, pepino, fresa, zarzamora