Cambio climático afectará más al Norte, Costa y Los Altos
Los efectos del cambio climático en Jalisco ya pueden observarse. Los fenómenos naturales se incrementaron en la última década: “Epidemias, inundaciones y olas de calor, que si bien han estado presentes durante el siglo XX, hoy son más frecuentes”, señala el diagnóstico sobre medio ambiente “Jalisco a futuro 2012-2032”, elaborado por la UdeG.

“Las variaciones de la temperatura pueden ir desde los dos hasta los seis grados (en el año 2080), dependiendo de la región, siendo las más vulnerables Los Altos, Norte y Costa. Aumentarán también las precipitaciones intensas para la zona metropolitana, Costa y Sur, y se esperan sequías muy intensas en Los Altos y Norte”, explica el encargado del tema de vulnerabilidad para el Programa Estatal de Acción ante el Cambio Climático (PEACC), Hermes Ulises Ramírez.

Los resultados preliminares del PEACC estiman que Jalisco sufrirá los impactos de un aumento en las temperaturas extremas. De hecho, la cuarta parte del territorio estatal es muy sensible al calentamiento global: “47% de la superficie se dedica a un uso predominantemente agrícola, 46% está ocupado por ecosistemas vulnerables, 4% por ganadería y 3% por asentamientos humanos en riesgo”.
“El sector agropecuario de Los Altos se verá afectado por las variaciones del clima, ya se ha visto una reducción en la productividad. El aumento de las temperaturas y la reducción de la precipitación en la Costa, hace que los fenómenos meteorológicos sean más intensos”, precisa la directora de Monitoreo Ambiental y Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente en Jalisco, Mónica Díaz López Negrete.
El agro, entre los más vulnerables

Existen evidencias de la presencia del cambio climático en las áreas rurales. “Se ha documentado un cambio en la cantidad de lluvia anual de las últimas décadas, una disminución en términos generales de la estación de crecimiento para cultivos, una modificación en la clasificación climática de algunas áreas y en las de potencialidades agrícolas del estado”, confirma la Universidad de Guadalajara.

En las regiones Costa y Valles, por ejemplo, se registra una disminución notable de lluvias, mientras que en las regiones Altos Norte y Altos Sur se presentan sequías endémicas.

El cambio climático afecta también a la producción pecuaria. “El incremento de temperatura impone condiciones de mayor estrés calórico al ganado (de manera más sensible al lechero), lo que reduce la productividad animal”, publica la máxima casa de estudios de Jalisco en Jalisco a Futuro.

El director del Centro de Sustentabilidad y Energía Renovable de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Mauricio Alcocer, coincide en que los efectos del cambio climático impactarán de forma negativa al campo.
“Las temperaturas serán muy altas y la disponibilidad de agua disminuirá, la producción de alimentos se va a reducir y seremos incapaces de producir lo que producíamos hace unas décadas. La productividad de Jalisco se verá afectada, lo que traerá un aumento en los precios”.

Añade que el sector lechero y ganadero se podrá ver afectado en la zona de Los Altos ante la escasez de alimento para los animales derivado de la sequía. “La falta de agua para la siembra de autoconsumo puede aumentar el nivel de marginación y la situación de pobreza extrema en la zona Norte”.

En Jalisco, el investigador Arturo Curiel confirma que el cambio climático ya está afectando la producción de alimentos. “Las condiciones de la producción de alimentos están en riesgo. Cuando la gente no tiene el satisfactor mínimo (alimento) y cuando la población de las zonas rurales, que dependen de lo que producen, se ve afectada por las sequías, plagas, por la carestía de alimentos y subida de precios aumenta el riesgo de conflictos violentos, inestabilidad social y migraciones. No es ciencia ficción, son los escenarios que está proyectando la ONU y que hemos padecido en México”.

En el PEACC no se detallan la estimación de la afectación a la productividad del sector, pero la directora del Monitoreo Ambiental y Cambio Climático afirma que se deberá invertir una fuerte suma de recursos para recuperar las cosechas.
Por otra parte, el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU prevé en gran parte del país una disminución en el suministro de agua para las zonas urbanas y de riego, así como un incremento en la severidad de las sequías en el Noroeste, lo que puede generar un incremento de plagas y una disminución de la cobertura vegetal, según el organismo internacional.

El informe también estima que las tierras dedicadas al maíz de temporal tendrán una disminución de rendimientos de 3% a 6.2% en 2050. Y prevé la pérdida de diferentes razas de maíz para 2030. “Estos impactos podrían afectar los precios de los alimentos, su acceso, y con ello la seguridad alimentaria”.

A su vez, un estudio reciente del Banco Mundial denominado “Las dimensiones sociales del cambio climático en México”, estima que para 2030 habrá casi tres millones más de pobres de lo que se calcula cuando no se toman en cuenta los efectos del cambio climático. “Un segmento grande de la población que podría quedarse en la pobreza por el cambio climático son los hogares cuyo sustento depende de los recursos naturales, como los campesinos, los agricultores, los pescadores y los guardabosques”, señala el documento.
Ante esta realidad, el reto para Jalisco será cumplir su compromiso de reducir 30% sus emisiones para 2020, e implementar las medidas de adaptación y mitigación a nivel local abarcando a la totalidad de los sectores productivos, asimismo todos los municipios deberán contar con sus planes de acción climática, mientras que el Estado requiere aprobar ya la Ley Estatal de Acción contra el Cambio Climático, que prometió el gobernador Aristóteles Sandoval en su discurso de toma de posesión.

Con información de El Informador