Auditoría a Liconsa por falta de transparencia

Jalisco ocupa el primer lugar en México en producción de leche, al aportar el 18 por ciento del abasto nacional, es decir, 5.3 millones de litros diarios.

Sin embargo, los 14 mil productores que se dedican a esta actividad en el Estado, de donde dependen más de 70 mil personas, no ven retribuida su valiosa aportación, ante problemas graves que les impactan como el abigeato, que afecta a por lo menos dos de cada diez ganaderos; la competencia desleal por la invasión de seudoproductos que se hacen llamar “lácteos” y la incertidumbre que viven cientos de productores en cuanto al precio de la leche y la demanda de compra por parte de la empresa Liconsa.

Es precisamente este último punto de Liconsa en el que hoy me quiero detener. Si bien la empresa paraestatal no le compra a la totalidad de los productores de la Entidad, son poco más de dos mil productores los registrados como sus proveedores. Liconsa se convierte en el órgano regulador del precio por litro de leche, siempre y cuando se una empresa eficaz, lo que impacta y redunda en el costo final que se ofrece al consumidor.

Actualmente, la empresa para este ejercicio presupuestal 2014 (dos mil millones ciento ochenta y tres mil pesos), opera un gasto de 500 millones de pesos adicional al que ejerció en 2013 (mil millones seiscientos ochenta y siete mil pesos).

A pesar del incremento presupuestal, representantes de esta empresa han declarado que no cuentan con recursos económicos para adquirir la leche comprometida en Jalisco, que sería alrededor de un millón doscientos mil litros de leche diarios, tal como lo prometieron autoridades del Gobierno del Estado y el propio director General de Liconsa, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, en mayo del año pasado, cuando entregaron apoyos a productores de leche en San Miguel el Alto.

Además de este incumplimiento, la disminución en la compra de leche a ganaderos locales que se registró en semanas anteriores; que no fueron “rumores” y sí una realidad; generan una situación de desconfianza e incertidumbre por la falta de transparencia y rendición de cuentas de Liconsa, debido a que entre mayor presupuesto tiene, menos compras realiza a nuestros productores de Jalisco.

Por ello, como presidenta de la Comisión de Ganadería en el Congreso del Estado, envié el pasado 14 de agosto un exhorto a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, para que instruya a la Auditoría Superior de la Federación a que, en el ejercicio de sus atribuciones, evalúe y realice una revisión de los recursos ejercidos por el Programa de Adquisición de Leche Nacional a cargo de Liconsa, del año 2013 y del primer semestre del ejercicio fiscal 2014.

Según la empresa, en Jalisco compra actualmente a productores de la Entidad alrededor de 850 mil litros diarios, lo que da como resultado 76 millones de litros del producto lácteo en el primer trimestre, alcanzando con ello apenas un 42% del total de sus compras.

Resulta impostergable una revisión a la paraestatal en cuanto al Programa de Adquisición de Leche Nacional, por lo que se requiere se audite el financiamiento público que se le otorga, ya que el dinero que maneja esta institución pública proviene en gran medida de las contribuciones que pagan la gran mayoría de los mexicanos.

Hasta el momento no sabemos a ciencia cierta en qué ha ejercido el recurso en lo que va del año, desconocemos si se ha ajustado a la legalidad el correcto manejo tanto del ingreso como del gasto público, por lo que se puede presumir de un riesgo inminente de que se ocasionen daños o perjuicios en contra de la Hacienda Pública Federal por parte de Liconsa y de que se le disminuya la adquisición comprometida a los productores de leche.