El investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), de la Universidad de Guadalajara, doctor José Luis Martínez Ramírez, creó una variedad de jitomate (UdeG Campeón) del tipo Roma (saladette), resistente a los principales virus que la afectan, a la par que validó un sistema de producción adecuado que incrementa su rendimiento y disminuye los costos, lo que la hace competitiva en el mercado.

Mediante un sistema de alta densidad (hasta con 21 plantas por metro cuadrado y a nivel experimental), fue posible obtener, en un ciclo de cuatro meses, entre 360 y 400 toneladas por hectárea con esta variedad de porte bajo, cifra similar a la que tienen las variedades holandesas e israelitas de porte alto y crecimiento indeterminado, pero en diez meses, informó su creador, adscrito al Departamento de Producción Agrícola de dicho centro universitario.

Y es que uno de los problemas que enfrentan los productores de esta hortaliza en Jalisco es el elevado costo de materias primas e insumos, y el precio en el mercado permanece estable: “Eso hace que se produzca caro y se venda barato; entonces, el recuperar las inversiones se ha visto cada vez más difícil”.

El proyecto, iniciado en 2004, ha tenido el apoyo de estudiantes y académicos, así como de estudiosos del Centro Regional de Servicios Integrales para la Agricultura Protegida. Recibió financiamiento por 500 mil pesos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. El trabajo incluyó la selección de materiales silvestres y su cruza con uno comercial.

El resultado es una variedad con calidad y resistencia a virus; a este respecto, Martínez Ramírez comentó que los virus más comunes del cultivo en Jalisco son: “Y de la papa” y “mancha anular de la papaya”; los combinaron, los inocularon en las plantas hasta encontrar la más resistente, y la cruzaron para heredar sus características.

“El problema de los virus, prácticamente, desanimó a la gente a plantar a cielo abierto”, por esto han proliferado los invernaderos en el estado. La nueva variedad es resistente a estos, además, tolera la bacteriosis y el tizón tardío, este último “causado por un pseudo hongo, que es un problema grave y que muchas veces marca el precio del mercado”.

Comentó que los virus en la zona de Autlán afectaron el cultivo a cielo abierto, donde se llegaba a producir hasta dos mil 500 hectáreas de jitomate por año y ahora 200 o 300, por lo que el jitomate UdeG Campeón es buena alternativa para sistemas como invernadero o cielo abierto, incluso a nivel orgánico, ya que requiere poca fertilización química.

Otras características: son frutos de dos o tres lóculos, con firmeza y un color rojo intenso uniforme, tienen sabor agridulce, sin igual en el mercado, comentó el estudioso del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), con más de 30 años estudiando las enfermedades de las plantas, en especial, chile y jitomate.

Los productores han manifestado su interés por esta variedad; no obstante, aún falta afinar aspectos de nutrición de la planta, en los que trabaja el estudioso. Iniciarán, en breve, un proceso de registro de obtentor ante el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas. En los próximos meses esperan transferirlo a ciertos productores para cultivarlo en pequeñas áreas.