Urge relevo generacional en el campo
Busca facilitar emprendurismo en el campo

Francisco Mayorga Campos, productor de 28 años, sabe bien que uno de los desafíos más grandes que enfrenta el campo mexicano es, precisamente, promover la inserción de los jóvenes, facilitando así el relevo generacional.

Por ello, busca darle un impulso a FONAJEA, Foro Nacional de Jóvenes Empresarios Agropecuarios, para que en el corto y mediano plazo pueda convertirse en un instituto facilitador del acceso y promotor del emprendurismo en el campo, pero también influyente en políticas públicas que tengan un impacto en el desarrollo y crecimiento del sector.

“Mi objetivo es que FONAJEA pueda convertirse en una herramienta más para disminuir la brecha generacional y producir más alimentos y tener más autosuficiencia alimentaria. Es indispensable que las nuevas generaciones se involucren en la producción de alimentos”, dice el joven productor.

Pero para incentivar la presencia de los jóvenes, Mayorga Campos considera que en primer lugar se tiene que facilitar y agilizar la cuestión de la tenencia de la tierra; pero también deben difundirse las oportunidades que hay en el campo, ya sea a través de campañas publicitarias, estancias vivenciales, vinculación con universidades y organismos empresariales.

En entrevista, menciona que otro nicho de oportunidad se abre también en la vinculación entre el campo y la ciudad. “Debe impulsarse la agricultura urbana, existen muchas iniciativas pero todavía están muy aisladas, el gobierno sigue estando ajeno, y la capacidad de las ciudades para producir alimentos es enorme. Aquí es donde la juventud podría entrar e impulsar el cambio”.

Pese a la imagen de un campo poco rentable y productivo que sigue permeando en los jóvenes, Mayorga coincide en que el campo es una gran fuente de oportunidades para emprender negocios.

“Sí hay mucho que hacer en el campo, no sólo es producción, puede ser ecoturismo, unidades de manejo ambiental, la gama de quehaceres es amplísima y se puede adaptar a todos los estilos de vida”.

Por ello, urge a los jóvenes a arriesgarse e involucrarse en el sector: “Que experimenten, que se pongan a prueba, ya sea produciendo en un cuarto de hectárea, una hectárea, en su azotea, eso por un lado, pero también haciendo contactos en el medio, investigando, viviendo lo que es producir y lo satisfactorio que es ver los frutos”.

En su opinión, el relevo generacional tiene que ir acompañado de la profesionalización, y en este camino, resulta indispensable el papel de las instituciones educativas. “Al no estar articulada la academia-gobierno-iniciativa privada en el campo, no tenemos entonces investigación, desarrollo y nuevas tecnologías, por ello México es altamente dependiente de otros países. El sistema educativo desde el principio tiene que presentarle estas opciones al joven, desde un punto de vista más práctico”.