En pañales, proyectos locales de agricultura urbana.

“La agricultura urbana y periurbana se ha convertido en un elemento clave de las estrategias destinadas a reducir la huella ecológica de las ciudades, reciclar los residuos urbanos, contener la expansión urbana, crear cinturones verdes, proteger la biodiversidad, fortalecer la capacidad de recuperación ante el cambio climático, y reducir la dependencia del mercado mundial de alimentos”, detalla la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en su más reciente informe sobre el tema.
Al examinar las prácticas de 23 países y 110 ciudades, confirma que su principal ventaja ha sido mejorar el acceso a los alimentos a familias de bajos ingresos y destaca que los agricultores urbanos obtienen algunos ingresos con esta actividad en 16 de los países estudiados, doce de los cuales tienen políticas nacionales que promueven expresamente la agricultura urbana.
Pero para crear modelos exitosos con impacto en la comunidad y aprovechar todo su potencial, la FAO afirma que es necesario el apoyo de los gobiernos así como el establecimiento de políticas públicas que promuevan prácticas urbanas de agricultura. Sin embargo, en Jalisco no existe una política estatal ni presupuesto que promueva formalmente la agricultura urbana y periurbana. A nivel local, los municipios metropolitanos tampoco la incluyen en sus estrategias de desarrollo y planificación urbana.
La coordinadora de seguridad alimentaria en la Secretaría de Desarrollo Rural (SEDER), Susana Salmerón Hermosillo, dijo que en la Entidad apenas está gestándose una cultura en la materia. En esto coincide Catalina Sarmiento, directora de Educación Ambiental del Ayuntamiento tapatío.

Los ayuntamientos tampoco tienen presupuesto etiquetado para este tipo de programas. “No se ha logrado etiquetar un presupuesto como tal para agricultura urbana”, agrega la funcionaria de la comuna tapatía.

En marzo pasado, el diputado Guillermo Martínez Mora presentó un acuerdo para implementar un programa de agricultura urbana sustentable en la Zona Metropolitana en el que se aprovechen y recuperen lotes baldíos, patios y azoteas de casas y edificios.
De esta manera, se instruyó a la Secretaría de Desarrollo Rural (SEDER) y a la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) para crear un programa de agricultura urbana.
“Ya teníamos tiempo trabajando el tema, la propuesta del Congreso vino sólo a oficializarlo más. En 2013 propusimos una estrategia integral de agricultura urbana, que estamos operando a partir de este año con un presupuesto de 1.5 millones de pesos y 250 familias”, menciona Salmerón Hermosillo.
A través de organizaciones civiles contratadas por la dependencia, el programa capacita y proporciona la infraestructura necesaria para armar un huerto. La cobertura incluye a personas vulnerables en las colonias La Casita y Constitución (Zapopan), colonia San Andrés (Guadalajara), la delegación Santa Cruz del Valle (Tlajomulco) y la de Coyula (Tonalá).

Con este proyecto “se espera consolidar el tejido social, sensibilizar en el tema ambiental y mejorar las condiciones de salud de las familias. La idea es que las familias se beneficien del autoconsumo en sus viviendas y en una segunda etapa estaríamos planteando un huerto comunitario para que tengan mayor espectro de producción y comercialización”, asegura la encargada del proyecto, quien agrega que se buscará ampliarlo a otras colonias y municipios.
La Sagarpa Jalisco lanza programa de agricultura urbana

Para combatir la pobreza alimentaria y generar ingresos económicos a la población de escasos recursos, la delegación Jalisco de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa) lanzó en abril una convocatoria a la población para impulsar procesos de agricultura en casa con equipamiento y acompañamiento.

Diego Ramos Padilla, subdelegado de la Sagarpa Jalisco, dijo que a través del sitio web de la dependencia se abrió la convocatoria para que los interesados en recibir el apoyo gubernamental se inscriban, para hacerlo, basta con tener un patio de 10 metros cuadrados donde se puedan instalar los equipos, y contar con disposición para trabajar el huerto urbano.

Esta iniciativa gubernamental cuenta con una bolsa de 20.3 millones de pesos para apoyar con un monto de entre 50 y 100 mil pesos por beneficiario en Jalisco, además se trata de una estrategia de la Cruzada Nacional Contra el hambre, por lo que este programa piloto se iniciará en los municipios elegidos para ello: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tlajomulco.

“El objetivo es el acceso a productos básicos del campo que son hortaliza y frutales, y la tercera etapa fue la de generar una cultura de comercialización. Les vamos a llevar toda la infraestructura en sus casas, pero primero vamos a empezar con capacitación”.
Según el funcionario, el equipo a instalar es “de punta”, se trata de micro invernaderos y micro túneles para generar mejores condiciones en la hortaliza o bien, los frutales a sembrar. Con ello, se busca que las familias de escasos recursos puedan a través de los huertos tener garantizado su abasto de insumos básicos para la alimentación, y después, produzcan un volumen suficiente para hacer agricultura por contrato con algún mercado o expendio y que la iniciativa se vuelva un generador de ingresos extra.

Una vez que el programa avance y se establezca con cada beneficiario, la intención de la Sagarpa es incentivar a los nuevos productores a generar sus vegetales de manera orgánica, es decir, sin agroquímicos, para propiciar un valor agregado a sus productos por encima de los comerciales.
Fuente: El Informador

MÁS INGRESOS Y MEJOR CALIDAD

Beneficios de tener un huerto en casa

a) Proporciona suficientes alimentos variados para toda la familia durante todo el año o por varios meses.

b) Mejora los ingresos con la comercialización de productos del huerto a largo plazo.

c) Mejora o mantiene el estado nutricional de toda la familia.

d) Fortalece la integración familiar

e) Se realiza una producción segura y sana de alimentos.

f) Se fomenta la diversidad de cultivos de hortalizas, árboles frutales y leguminosas.

LAS CIUDADES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE CON MEJORES PRÁCTICAS

1. La Habana (Cuba)

La producción depende de dos programas nacionales, uno para la agricultura urbana y otro para la suburbana, y está incluida en el plan estratégico de la ciudad, que permite practicar la agricultura en áreas donde no esté previsto el desarrollo constructivo.

Hay 89 mil patios y poco más de 5 mil parcelas menores de 800 metros cuadrados a cargo de familias que cultivan hortalizas y crían ganado para el consumo doméstico.

2. Ciudad de México

El Gobierno del Distrito Federal está promoviendo la agricultura sostenible en las zonas rurales y la producción de alimentos en la propia ciudad.

Existen diversas iniciativas públicas y privadas para crear azoteas verdes. Entre ellas, un programa de la Secretaría de Medio Ambiente ha ayudado a instalar camas de plantas suculentas en más de 12,300 metros cuadrados de azoteas, en escuelas, hospitales y museos.

3. Antigua y Barbuda

El programa nacional de horticultura doméstica produce 280 toneladas de hortalizas anualmente, el 7% de la producción de hortalizas del país. 10% de la población consume alimentos producidos en casa. La meta es cultivar 1,800 toneladas anuales de hortalizas en los patios de los ciudadanos.

El alcance del programa está ampliándose, con especial hincapié en las mujeres y los jóvenes.

4. Tegucigalpa (Honduras)

En 2009, fueron seleccionados cuatro barrios marginales para un proyecto que establece huertos familiares. El impacto ha permitido mejorar la nutrición familiar y desarrollar políticas de desarrollo urbano. Al término del proyecto, en diciembre de 2011, más de 1,200 personas habían recibido capacitación. El 90% de las personas capacitadas tenía sus propios huertos y producían al menos seis cultivos básicos.

5. Managua (Nicaragua)

El programa nació en 2010. Su éxito contribuyó a que el Gobierno incluyera la agricultura urbana en su Plan Nacional de Desarrollo y pusiera en marcha el Programa Solidario Patio Saludable, con una inversión de 3 millones de dólares. Desde que se puso en marcha el programa en el barrio Nueva Nicaragua de Managua, en mayo de 2012, se ha ayudado a más de 76 mil hogares a crear huertos.

6. Quito (Ecuador)

Hoy es una de las capitales más verdes, al contar con 140 huertos comunitarios, 800 huertos familiares y 128 huertos escolares, gracias a un proyecto de agricultura urbana extendido por toda la ciudad, donde confluyen negocios agrícolas a pequeña escala y una red de mercados de agricultores que venden productos orgánicos.

7. Lima (Perú)

El Gobierno metropolitano puso en marcha un programa para promocionar la agricultura urbana en los 43 distritos de la ciudad. Esta actividad representa la principal fuente de ingresos para muchos hogares de migrantes de las zonas rurales del país y es fuente de empleo temporal para los residentes urbanos en situación de pobreza.

8. El Alto (Bolivia)

La Fao y la ciudad desarrollaron un proyecto para promover huertos familiares. El experimento ayudó a enmarcar la agricultura urbana en la política nacional.

El proyecto capacitó a 2 mil horticultores, la mayoría mujeres, en la construcción y mantenimiento de invernaderos. Las horticultoras ahorran 60 dólares al mes en la compra de comida y obtienen una ganancia de 15 dólares por la venta de excedentes.

9. Belo Horizonte (Brasil)

En los últimos 20 años, la ciudad ha elaborado un sistema que sirve 200 mil almuerzos subvencionados diarios, comercializa 45 mil toneladas de fruta y hortalizas al año.
Invierte 27 millones de dólares al año en programas de seguridad alimentaria que benefician a más de 300 mil ciudadanos diariamente. El programa, que entró en vigor en 1998, ha creado 185 huertos de hortalizas y 48 huertos frutícolas en la ciudad.

10. Rosario (Argentina)

El programa, que surgió en 2002 a raíz de una iniciativa de una ONG, ha contribuido a recuperar terrenos baldíos abandonados para destinarlos a la producción de alimentos para crear empleo en los barrios más pobres. 1,800 habitantes practican la horticultura. Ha incorporado la agricultura en su planificación del uso del suelo y en las estrategias de desarrollo urbano.
Fuente: FAO