El cambio climático tiene efectos sobre los cultivos, principalmente a través del incremento del bióxido de carbono (CO2), del incremento de temperatura y de la disminución de la lluvia. El incremento de los gases efecto invernadero en la atmósfera, entre estos el CO2, tiene como consecuencia primaria un incremento en la fotosíntesis de la plantas de tipo fotosintético C3 (esto es que el primer producto de la fotosíntesis es un carbohidrato de 3 carbonos) entre las que se encuentran especies como el frijol, la soya, el trigo, la papa, la cebada, frutales, hortalizas y la mayor parte de las especies cultivadas.

Este efecto no resulta igualmente positivo para el otro grupo importante de plantas, las C4, como el maíz, el sorgo y la caña de azúcar, ya que éstas se encuentran naturalmente cerca de su punto de saturación de CO2, y un incremento atmosférico de CO2, aunque les representa un incremento en la fotosíntesis, éste no es tan significativo como en el caso de las plantas C3). La ventaja comparativa de las plantas C3 sobre las plantas C4 con respecto al incremento atmósferico de CO2, tiene importantes implicaciones para la agricultura en otros aspectos más desfavorables, tal es el caso de la desventaja en la que se encuentran importantes plantas C4 como el maíz, con relación a plantas consideradas como maleza y que son de tipo fotosintético C3. Esto significa que como consecuencia del cambio climático, se requiere mayor inversión para combatir a las malezas en estos sistemas productivos.

Por otro lado, el incremento de temperatura y la variación del régimen de temperatura durante el año y en particular durante el ciclo de los cultivos, tiene una serie de consecuencias importantes en el crecimiento y desarrollo de las plantas, que se reflejan en el rendimiento y productividad de los cultivos.

El incremento de la temperatura del aire más el incremento de la temperatura del suelo por consecuencia, aunados a una disminución de la precipitación y por tanto un aumento de la insolación y radiación solar, producen como resultado un incremento de la evapotranspiración del sistema suelo-planta, provocando finalmente una menor disponibilidad de humedad en el suelo para el desarrollo vegetal. Por otro lado, el incremento de la temperatura produce un amento en la acumulación de grados-día o unidades térmicas de desarrollo (unidades calor), con lo que se incrementa la velocidad de desarrollo de los organismos poiquilotermos, entre ellos plantas e insectos, importantes para la agricultura.

Con esto se tiene un acortamiento del ciclo vegetativo de los cultivos, causando por un lado una reducción del rendimiento al reducirse el período de producción de biomasa y de llenado de grano o formación de órganos reproductivos.

La reducción del rendimiento también puede ser causada por problemas de viabilidad de polen y formación de grano, causados por las altas temperaturas diurnas. Otra consecuencia relativamente favorable es que al acortarse el ciclo vegetativo se reduce también la demanda hídrica de los cultivos.

Al incrementarse la velocidad de desarrollo de organismos poiquilotermos, se incrementa no sólo la velocidad de desarrollo de las plantas, sino también de otros organismos importantes para la agricultura: los insectos-plaga.

Con el cambio climático es de esperarse que el número de generaciones por año o ciclo de producción se incremente, elevando con ello los costos en el combate de plagas y con ello los costos de producción de cultivos y de alimentos. También se puede esperar la aparición de nuevas especies de insectos-plaga, lo que complicaría aún más esta situación.

El incremento de temperatura trae también como consecuencia que se incremente el número de días con temperatura por arriba de ciertos umbrales que afectan las funciones vitales de las plantas. Tal es el caso del número de días por arriba de 35°C, que para la mayoría de las especies cultivadas significa estrés por calor. Las plantas bajo estrés calórico reducen su actividad celular y por tanto la formación de tejidos y la producción de biomasa, afectando el rendimiento y la producción de alimentos.

Uno de los pocos efectos positivos del incremento de temperatura que trae consigo el cambio climático es la reducción en el número de heladas y el acortamiento del período de ocurrencia de este fenómeno, lo cual trae como consecuencia directa el alargamiento del período de crecimiento, sobre todo en zonas templadas, semifrías y semicálidas, donde existe una estación de invierno definida.

Los grupos de especies de cultivo que mayormente se pueden ver beneficiadas con este fenómeno son las hortalizas y los frutales de origen tropical y subtropical que suelen cultivarse en ciclos estacionales de estas regiones, tales como el melón, la sandía, el jitomate, el chile, el limón, la caña de azúcar y otros.

Con relación a la ganadería y la producción de alimentos de origen animal, el cambio climático es igualmente importante que para los productos agrícolas. En primer término el cambio climático y el incremento de temperatura imponen condiciones de mayor estrés calórico al ganado y por tanto menores condiciones de confort ambiental, con lo que la productividad animal se reduce.

El cambio climático también afecta a la producción de alimentos de origen animal a través del condicionamiento ambiental sobre la producción de forrajes y alimentos balanceados.

por: Ariel Ruíz.

  • EFECTOS DEL CAMBIO CLIMATICO SOBRE CULTIVOS

    EFECTOS DEL CAMBIO CLIMATICO SOBRE CULTIVOS

    EFECTOS DEL CAMBIO CLIMATICO SOBRE CULTIVOS

    afecta a la producción de alimentos de origen animal efectos del cambio climatico sobre cultivos