Las importaciones de arroz de Estados Unidos casi terminaron con la producción mexicana. Sin embargo, los productores nacionales que asumieron el reto de competir han avanzado en la producción de este cereal, pese a la competencia del Tratado de Libre  Comercio de  América de Norte (TLCAN).

Como botón de muestra del avance de los arroceros mexicanos: de un rendimiento de menos de cinco toneladas por hectárea de hace diez años, ahora han llegado a seis y media toneladas en promedio y siguen en ascenso, sobre todo en los cultivos de riego.

En entrevista, el presidente del Consejo Mexicano de Productores de Arroz (CMPA), Pedro Díaz Hartz, indicó que se ha avanzado en compensar los daños ante una competencia desigual  que les trajo el TLCAN pero queda mucho por hacer, comenzando con la modernización de este acuerdo.

Recordó que el país era, antes del TLCAN, prácticamente autosuficiente, pero ahora se tiene que importar el 80 por ciento del arroz que se consume en el país, “de ese tamaño fue el golpe”. También hizo memoria de que había 25 mil productores hace 25 años, mientras que actualmente solamente habrá unos tres mil.

No obstante, remarcó que el campo mexicano puede dar la autosuficiencia arrocera si se considera que actualmente hay más de 300 mil hectáreas ociosas en el Sureste del país, donde las condiciones climáticas  son muy propicias para este   grano. Insistió en que es posible mayor producción en las zonas arroceras mexicanas, entre las que figuran las del occidente: Colima, Jalisco, Michoacán y Nayarit.

EL DATO

Nayarit es el Estado líder con 10 mil 487 hectáreas.  Le sigue Campeche con 8 mil 883. Michoacán cuenta con 3 mil 942 y Jalisco con 3 mil 767.