SAN SEBASTIAN DEL OESTE, JAL.

El campo selvático de Jalisco tiene entre sus habitantes distinguidos a un animal emblemático: el jaguar, un felino de gran peso simbólico en varias culturas ancestrales de América. A esta especie la está acosando el impacto depredador del ser humano, lo que la coloca entre las especies amenazadas.

Sin embargo, hay esfuerzos para protegerlo y hacer que siga vivo. En la Costa Norte de Jalisco se destaca en esta línea el proyecto ecoturístico de la comunidad de Potrero de Mulas, en el municipio de San Sebastián del Oeste, uno de los pueblos mágicos de Jalisco.

El director de Turismo de este municipio, Margarito Salcedo, informó que este proyecto combina la parte ecológica con la turística, una vez que se tiene ahí un jaguar en cautiverio para su estudio en estas condiciones, además de un hotel de lujo en un escenario donde confluyen el bosque mesófilo con la selva tropical. En su parte ambiental, el proyecto se engloba en la figura de la Unidad de Conservación y Manejo de la Vida Silvestre (UMA); y el hospedaje en este sitio supone cabañas rústicas para sus visitantes.

El jaguar, ahí confinado, se encuentra en un terreno de doce mil metros cuadrados, lo que le permite vivir sin estrés y en condiciones de hábitat natural. En el plan de conservación y manejo de las especies se encuentra la chachalaca, el venado cola blanca, el jabalí de collar, el mapache y la zorra gris. También podemos encontrar 70 especies de aves identificadas por los biólogos de la UMA como el pájaro péndulo, al pájaro carpintero arlequín y cacomixtles (un pequeño felino) entre muchas más especies de la fauna silvestre.

Para el visitante se tiene -entre sus atractivos- un sendero de tres kilómetros que permite el contacto directo con la flora y la fauna, con el apoyo de un guía conocedor para poder apreciar la riqueza en la biodiversidad que tiene este bello lugar de la Sierra Occidental jalisciense.

Ante el implacable exterminio del jaguar en la costa jalisciense por la expansión de la actividad agropecuaria y las manchas urbanas, esta reserva natural es un sitio de protección y albergue para los felinos superiores.

Este hotel se encuentra a unos 45 minutos de la población de San Sebastián del Oeste, lo que supone un atractivo adicional al que se tiene en la visita a este tranquilo pueblo, una auténtica postal congelada en el tiempo que remite a una época de bonanza minera en el poblado, el cual llegó a tener 20 mil habitantes, cuando se tuvo el esplendor de la extracción de metales en el siglo XIX.

EL DATO
El establecimiento de las UMA es regulado por la Secretaría del Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).