Rastrojos, pastos, malezas y henos, pueden funcionar como “lastre” para abaratar costos de alimentación en el hato ganadero.

El costo de alimentación en el ganado puede resultar de gran importancia en el desarrollo de una explotación, específicamente en la adquisición de los insumos necesarios para este fin. Sin embargo, el productor tiene opciones de material e insumos que la misma naturaleza pone al alcance de sus manos y sólo basta con tener un poco de intención y los conocimientos necesarios para aprovecharlos.

Esto se da con la elaboración de los bloques multinutricionales y los mismos nutricionales, que necesitan de un material que les haga volumen y que puede ser tanto el pasto seco, como cualquier otro cultivo que se encuentre en la región. Si nunca se ha utilizado como alimento de ganado, sólo basta con mandar hacer un análisis bromatológico para saber si puede ser apto o resulta tóxico.

Los consejos derivan de la experiencia de los técnicos del Departamento de Capacitación de la Unión Ganadera Regional de Jalisco, quienes los han externado a diversos ganaderos en el estado, aunque estas experiencias se han impartido sólo con bovinos.

Lastre. El lastre en el bloque multinutricional o nutricional, hace la función de “volumen”, o sea, dar mayor dimensión al mismo aunque los nutrientes (vitaminas, minerales y proteínas) ya los lleva incluidos con los insumos agregados. En este objetivo, se centraría la recolección de pastos secos (sobre todo los que en verde se traga el ganado), rastros, pajas y algunos otros productos propios de la región.

En la actualidad, el boom de la chía en Jalisco ha dejado esquilmos y residuos que no han tenido utilidad luego que se cosecha el producto, sin embargo, puede ser de gran apoyo si se tiene el análisis bromatológico positivo para el consumo del animal. Una condición para ser utilizados, es que deben estar debidamente secos y triturados, de manera que sean fáciles de deglutir por el animal. En la elaboración de los referidos bloques, se han utilizado incluso, vástagos (la planta del plátano) con resultados muy similares al del rastro de maíz o de cebada.

 

Bloques. Existen varios tipos de bloques, algunos para prevenir enfermedades como la de la garrapata, otros con los ingredientes necesarios para dar una nutrición balanceada al animal y otros que aportan la proteína, vitamina y minerales que los bovinos requieren. En todos ellos, el lastre es el que proporciona el volumen del bloque, o sea, el tamaño que éste debe tener y que está en función del porcentaje utilizado y en la manera de prensarlo.

 

En la experiencia del MVZ Heliodoro Larios, de una mezcla de 100 kilos han llegado a obtener entre 8 y 12 bloques, utilizando aproximadamente el 20 ó 25 por ciento de lastre o material para incrementar el volumen del bloque.

 

El objetivo de aplicar el bloque multinutricional, es el de motivar la microflora intestinal, de tal manera que se enriquezca para que pueda deglutir todo el alimento que se encuentre en la pradera y sacarle, a través de la función de los diversos estómagos en el bovino, el máximo provecho a todo. Utilizando estos materiales que para muchos productores ya no es necesario, podrán disminuir sus costos de producción, ya que acondicionan al animal para que aproveche de mayor forma los alimentos que ingieren y utilizan los productos que de otra manera, sólo son maleza o estorban en las maniobras agropecuarias.