Antes el ayuntamiento tapatío pagaba 50 mil pesos al mes, a una empresa que le brindaba un mediocre servicio por la recolección y disposición final de la sangre de la matanza de reses y cerdos. Ahora el rastro de Guadalajara capta 25 mil pesos por la venta de los desechos sanguíneos.

Así lo informó el director de rastro de la capital jalisciense, Vázquez Figueroa, quien explicó que la comercialización de los desperdicios del ganado, como la sangre y el excremento puede ser una fuente de ingreso para los rastros municipales y fortalecer las finanzas del municipio, y a la vez resolver un problema ambiental.

En cuanto a las heces de los animales que entran y salen en del rastro, refirió que se vende gran parte de su volumen acumulado, de modo que sólo se reserva una parte minoritaria que se destina al área de parques y jardines para la elaboración de composta orgánica.

Insistió que independientemente de que se capten recursos con estos esquilmos, el funcionario resaltó que el método actual de manejarlos, ha resuelto en gran medida el problema de contaminación que se generaba por el arrojo de ellos al drenaje municipal y que originaba continuas quejas de los vecinos, lo que actualmente ya no ha ocurrido.

En el caso de la sangre, detalló que a la semana se acumulan 54 mil litros de los residuos de las reses y los cerdos sacrificados, lo que ilustra el volumen de este esquilmo que debe ser manejado para no generar problemas ambientales y de afectación a las redes hidrosanitarias.

Sobre el manejo de las heces de los animales, hizo mención que el problema tiene que resolverse adecuadamente, si se considera que una res adulta genera diariamente de diez a doce kilogramos de desechos, y que los cerdos producen al día entre 150 y 250 gramos de excremento.

EL DATO
El rastro de Guadalajara municipal es el centro de matanza con más demanda del occidente del país. Sacrifica diario 450 bovinos en promedio.