Huejuquilla El Alto le apuesta al turismo cultural en un plazo cercano. Una muestra de su potencial: la famosa figura del Chac Mool tiene sus raíces en Jalisco y de aquí se transfirió a otras culturas indígenas, como los toltecas, los mayas, los purépechas y los aztecas en el mismo Templo Mayor de Tenochtitlán.

Tal afirmación se fundamenta en las evidencias disponibles hasta el momento, aunque haya motivo a la polémica científica “ya que la arqueología no es una ciencia exacta”, según lo afirmó contundente el secretario del ayuntamiento del citado municipio, Juan Antonio Ruiz López.

Este funcionario expresó que las exploraciones arqueológicas dirigidas por la arqueóloga belga Marie Areti Hers (de 1974-1987) dejaron en claro en sus resultados que el Chac Mool tuvo su origen en la cultura prehispánica que habitó el asentamiento del cerro del Huistle en el periodo del año 100 al 800 después de Cristo.

Una escultura encontrada en tal exploración arqueológica es precisamente un Chac Mool de forma menos elaborada que las posteriores piezas encontradas en Tula, Chichén Itzá y México-Tenochtitlán, entre otros sitios.

Informó que de acuerdo a testimonios de conocedores de la arqueología mexicana, el Chac Mool es un intermediario entre los seres humanos y las deidades.

Este objeto es la pieza centro del Museo Tatuutsima, ubicado en el edificio de la alcaldía municipal y promovido por la asociación civil del mismo nombre, la que ha sido una organización impulsora de valorar el patrimonio cultural de este municipio de gran riqueza histórica en el Norte de Jalisco.

Ruiz López refirió que las piezas de este museo curiosamente primero fueron exhibidas en la capital del país en el Museo Nacional de Antropología e incluso en el extranjero, concretamente en Bruselas, Bélgica y en Nueva York.

Sin embargo, comentó que a partir de 2003, las piezas se exhiben en Huejuquilla, luego de establecerse ahí un museo, cuyo trabajo del diseño fue a cargo del museógrafo Fernando Félix, alguien es muy competente en la materia y ha participado en el Museo Nacional de Antropología.

Potencial para el turismo cultural

El funcionario municipal resaltó que Huejuquilla tiene gran potencial para el turismo cultural, pero esto requiere de grandes trabajos para el rescate del patrimonio arqueológico pendiente de explorar y mostrar debidamente a la gente. Explica que el potencial se tiene en la zona del cerro del Huistle.

También aludió entre los sitios de importancia turística la pila de agua termal conocida como Atotonilco, ubicada en una barranca de gran diversidad biológica, donde subsisten las guacamayas, las águilas reales y los tigrillos, entre otros ejemplares de fauna silvestre.

En forma realista, puntualizó que Huejuquilla sigue como un sitio muy distante de Guadalajara, dado que los 350 kilómetros (según Google Maps) que lo separan de la capital jalisciense son un factor que debe superarse con la construcción de nuevas carreteras que acorten la distancia con la capital jalisciense.

Al respecto, recordó que debe rescatarse el proyecto de la vía corta por Amatitán, la que se suspendió por la oposición de dirigentes wirraritari de la comunidad de Santa Catarina.

Añadió que se espera que se concreten más acciones de gobierno, como el hospital regional bicultural que está en construcción, en el plazo inmediato para contrarrestar el aislamiento que ha perjudicado a esta región.

EL DATO
Dado lo accidentado del camino carretero a Huejuquilla El Alto, el viaje supone seis horas desde la capital jalisciense.

El Museo Tatuutsima también exhibe piezas de cerámica, flechas de obsidiana y otras piedras, además de mapas que exhiben información de los petroglifos de la Zona Norte de Jalisco y la Sierra del Nayar donde habitaron las culturas Chichimeca y Chalchihuiteña (por refencia a la localidad zacatecana de Chalchihuites y antecedentes de la actual cultura wirrárika) que luego emigraron a Tula, hoy Estado de Hidalgo.