Para responder la pregunta solamente sabría decir que sí se tiene (o se debe tener) bastante control sobre ellas, a base de constantes monitoreos y estudios que se realizan en éstas. Sobre todo si la huerta quiere ser certificada para exportación. Debido a que en estos tiempos por la cantidad de productos que existen en el mercado, la toxicidad que se dice que manejan algunos de ellos y la tecnología que se tiene para poder verificar la residualidad que pudieran tener algunos frutos(si es que se aplicó una sustancia nociva o no permitida) al llegar a las fronteras de otros países, es muy necesario que las instituciones correspondientes se aseguren de que las huertas certificadas estén completamente en regla con los estatutos de exportación de los países con los que se negocia.

Por ejemplo, poniendo el caso del aguacate mexicano que es muy cotizado y se exporta a diferentes países, las instituciones como APEAM (en el caso de Michoacán) y APEAJAL (en el caso de Jalisco) por citar algunos ejemplos, están muy al pendiente del manejo y aplicaciones de las huertas que exportan debido a que como se mencionó anteriormente cada país tiene diferentes requerimientos, algunos son más estrictos que otros o tienen diferentes estándares de importación.

Además que no es tan fácil conseguir la certificación de una huerta, porque se tienen que realizar varios estudios y análisis para cumplir con los requisitos necesarios, existen sustancias que pueden llegar a dejar residualidad en el suelo por varios años, entonces sí es un proceso que se debe llevar a cabo cuidadosamente para acreditar y tener control en las huertas orgánicas.