El centenario pueblo minero de Bolaños fue elegido para iniciar el Programa Pueblos Artesanales de Jalisco. Este programa pretende fortalecer la identidad de poblaciones jaliscienses que tienen importancia especial en la producción artesanal de la entidad, un factor de gran peso en la economía de poblaciones rurales.

En el caso de Bolaños, el arranque del programa supuso la instalación de escultura de siete metros de altura de un venado bordado de chaquira (un animal simbólico en la cosmovisión de la etnia wirrárika) que se ubicó en un mirador aledaño a la entrada de este pueblo de gran historia de la Zona Norte de Jalisco.

La escultura es de la autoría del artesano tlaquepaquense Camilo Ramírez Murguía, quien también se desempeña como director del Instituto de la Artesanía Jalisciense.

Este funcionario puntualizó que también se prevé en el plazo inmediato la colocación de otras dos esculturas decoradas con chaquira en las poblaciones de Mezquitic, donde se instalará un árbol de la vida y un marakame (médico tradicional wirrárika) en Huejuquilla el Alto.

Detalló que los tres pueblos mencionados son sitios que concentran a los habitantes wirraritari (plural de wirrárika) en la Zona Norte, por lo que estas esculturas son para  fortalecer la identidad visual de los accesos a los poblados.

Ramírez Murguía hizo mención de que otra acción de este programa se tiene prevista para el municipio alteño de Unión de San Antonio.

También comunicó que se tiene en marcha la entrega de recursos económicos en una bolsa de 3.5 millones de pesos para apoyar los talleres de chaquira y textiles de los artesanos wirraritari de la Región Norte.