El municipio jalisciense de Tepatitlán fue la sede nacional del Día Mundial de la Alimentación, bajo el lema de la agricultura familiar, un acto que por lo general se tenía en la capital del país, según lo destacó en su mensaje inaugural el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz.

Resaltó el mandatario estatal que el campo reclama “más acciones de hecho que de derecho”, a fin de reoganizarlo y hacerlo productivo para beneficio de todos sus actores productivos y para que responda al reto de la seguridad alimentaria que demanda el país.

En su intervención, la representante en México de la Organización de Naciones unidas Para la Alimentación y Agriculura (FAO), Nuria Urquía Fernández, refirió que el reto contra el hambre en el mundo es de gran tamaño, si se considera que 800 millones de seres humanos viven en condiciones de desnutrición, aunque se tengan avances importantes en haber reducido a la mitad lo que se tenía anteriormente en este problema.

Citó que hay avances importantes en el cumplimiento del llamado Compromiso del Milenio. En el caso de México, esta funcionaria indicó que se tienen medidas alentadoras en el combate a la desnutrición con las acciones del Programa sin Hambre del gobierno federal, un programa que incluso ya se convirtió en un referente internacional de trabajo organizado para un objetivo específico.

También hizo notar Urquía Fernández, la importancia que tiene en el sector agroalimentario la agricultura familiar, la que concentra en México a 80 por ciento de las unidades productivas, las que a su vez, aportan 40 por ciento de los alimentos producidos en este país.

La abanderada de la FAO también expresó que urgen políticas diferentes para los productores pequeños, de modo que tengan acceso al financiamiento, a la tecnología y a los mecanismos necesarios que les permitan incurrir con éxito en el mercado. En este punto, indicó que las políticas públicas deben enfocarse adecuadamente a las necesidades de la agricultura familiar, como ya se ha hecho en los programas oficiales, como el Programan Estratégico de Subsistencia Alimentaria (PESA) y el Programa de Modernización Sustentable de la Agricultura (Masagro).

En un mensaje transmitido por la vía satelital desde Roma, sede de la FAO, su secretario general, Graziano Da Silva, destacó que la agricultura familiar (incluidos sus componentes en pesca, ganadería y sector forestal), tiene mucho que aportar para la humanidad, máxime que sus protagonistas tienen relevancia en los alimentos más demandados en el mundo, como son el maíz ,el trigo, la soya y el arroz.

De parte del gobierno federal, el subtitular de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Juan Manuel Verdugo Rosas, puntualizó que el campo mexicano requiere de medida precisas para enfrentar el reto del impacto del cambio climático, lo que entre otras acciones, requiere de la vinculación de los centros del conocimiento con los centros de producción. Apuntó que vincular continuamente “el conocimiento de las universidades con el surco de los agricultores”.

Al acto también acudieron los subtitulares de las Secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario y Territorial (Sedatu); Javier Guerrero y Georgina Trujillo, respectivamente.

FUENTES. FAO Y SAGARPA.

EL DATO
El acto se realizó en el Centro Nacional de Recursos Genéticos del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, Forestales y Pecuarias (INIFAP-Sagarpa). Este encuentro tuvo participación de productores e investigadores de todo el país.
En México, hay 5 millones de unidades productivas del sector agroalimentario, de las 4 millones son de pequeños productores familiares.
El país tiene actualmente una dependencia agroalimentaria del exterior del orden de 43 por ciento. La FAO recomienda que este indicador sea del 25 por ciento.