GUACHINANGO, JAL.  En la Ruta del Peregrino, el referente clave es la Virgen del Rosario de Talpa y su santuario. Pero a este circuito se han integrado varios espacios  recientemente construidos con el fin de enriquecer el itinerario de profundo arraigo  entre los romeros a lo largo de varias generaciones.

En este contexto, el  territorio de la Ruta del Peregrino de Talpa se convierte gradualmente en un espacio propicio para diversas experiencias, desde las vivencias religiosas que confluyen en su santuario mariano de tradición centenaria, hasta las otras vivencias  de quienes valoran el contacto con la naturaleza y la apreciación del patrimonio histórico y cultural de sus lugares más significativos.

Pueblos mineros, imponentes montañas, casonas y haciendas rústicas, iglesias y diversos íconos de un paisaje serrano, junto con los guisos de la comida casera y las bebidas regionales, como la ruda raicilla de agaves silvestres,  son algunos íconos de este recorrido en varios lugares de  la Sierra Occidental de Jalisco.

Así lo describe Rodolfo Herrada Espinosa, un promotor tesonero de este recorrido que abarca varios municipios jaliscienses: desde Ameca hasta San Sebastián del Oeste y que integra a tres Pueblos Mágicos de Jalisco: Talpa de Allende y Mascota, además del anterior.

Este promotor del turismo refiere que afortunadamente se ha originado un flujo adicional de visitantes en tiempos distintos a la tradicional época de grandes peregrinaciones y caminatas que se tiene en el periodo de la Cuaresma y la Semana Santa.

El entrevistado resalta que hay mucho que apreciar en la ruta, desde las vetustas casonas, sus haciendas e iglesias, hasta las construcciones y obras escultóricas que recientemente se instalaron para hacer llamativo el recorrido con diversos mensajes plasmados ahí por arquitectos contemporáneos.

Puso el caso de las aportaciones del arquitecto chileno Alejandro Aravena, quien dejó su huella en varias obras, como la ermita en el imponente desfiladero del cerro del Espinazo del Diablo, en el municipio de Atenguillo.

También hizo mención de las aportaciones de las arquitectas  mexicanas Tatiana Bilbao y Rozana Montiel; el arquitecto chino Ai Weiwei;  y los arquitectos mexicano Luis Aldrete y Derek Dellekamp.

Herrada Espinosa señaló que el hecho de que el arquitecto Aravena  ganara en 2016 el Premio Pritzker de Arquitectura (algo equivalente al Premio Nobel en esta disciplina) propició que la gente conocedora del tema se interesara en conocer el legado  de este profesionista en esta ruta turística de Jalisco.

Las obras del arquitecto sudamericano, además de los otros mencionados que también dejaron su huella en la ruta, han sido motivo de que se genere una corriente de visitantes en forma adicional a los que van a esta demarcación por motivos estrictamente religiosos.

Más promoción de la ruta

En la promoción del turismo en Guachinango, se destacan sus antiguas minas. Una de éstas forma parte del recorrido. El entrevistado expresó que para conocer a fondo este recorrido, hay que hacerlo desde su tradicional punto de partida, como puede ser la misma cabecera municipal de Ameca, o bien la población amequense de Lagunillas, donde también se encuentra una de las nuevas obras.

 

EL DATO

Esta ruta se extiende sobre una distancia de 117 kilómetros y atraviesa los municipios de Ameca, Guachinango, Mixtlán, Atenguillo, Mascota y Talpa de Allende.