El mercado nacional de la venta de plantas de nochebuenas en maceta, supone un pastel con valor de 700 millones de pesos, según cálculos de la Secretaría Federal de Agricultura con beneficio a los viveristas de varios estados, con Morelos por delante.

Además, también se tiene el nicho de exportación de los esquejes de esta planta, lo que ya supone ventas al exterior por 90 millones de pesos en el envío de este germoplasma a varios países, como Alemania, Suecia, Estados Unidos, Vietnam y Kenia, entre otros.

Exigente reto para viveristas y floricultores

Jalisco también participa en la producción de nochebuenas. Además de su penetración en el mercado local, las flores de nochebuena generadas en viveros jaliscienses han logrado una significativa presencia en varios estados del Noreste y del Pacífico, lo que habla bien de la capacidad de sus viveristas ante la creciente   demanda de esta flor en el gusto de la población mexicana.

Al respecto, el directivo de Rancho Calderón, Heriberto Calderón, detalló que hay estimaciones de que la temporada de comercialización de esta flor icónica del tiempo de otoño e invierno, supone una estimación de una demanda nacional que fluctúa entre las 35 y 50 millones de plantas puestas en maceta (sin que sean datos muy contundentes por falta de estadística precisa), lo que trae consigo una ventana de oportunidades para su cadena productiva, desde los viveristas, hasta los intermediarios y los puntos de venta al consumidor.

Refirió este floricultor que los viveristas y los productores de flores de corte tienen el reto de hacerse valer ante el Gobierno Federal para que se fortalezca el sistema producto de las flores y plantas de ornato como una actividad económica formal y generadora de empleos; y no se les discrimine como artículos elitistas para que de este modo se generen condiciones propicias para incrementar su mercado interno e incluso aprovechar.

Citó que un reto específico es lograr aprovechar la oportunidad del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, en el que al momento se ha cerrado la oportunidad a la gran mayoría de los vegetales ornamentales y las flores producidas en nuestro país, por medidas proteccionistas establecidas a modo de los intereses de la contraparte norteamericana.

El entrevistado destacó que si se abre el mercado de la exportación a Estados Unidos y Canadá, se tendrá un reacomodo en el mercado doméstico que traerá mejores oportunidades para todos sus jugadores nacionales que llevan el producto a diversos lugares, como oficinas, escuelas, restaurantes, hoteles y jardines.