Dentro del despegue que se tiene en la dinámica del campo mexicano en sus productos estrella, se destaca la aportación de los plásticos agrícolas, los que junto con otros instrumentos técnicos juegan un papel determinante en la productividad y sustentabilidad del sector agropecuario, como se manifiesta en varios cultivos tecnificados como las berries, los pimientos, el jitomate, los chiles y la caña, por citar algunos ejemplos.

Para muestra, una hectárea de jícamas cultivada de modo convencional genera un rendimiento de entre 20 a 25 toneladas. Pero sí se aplica un paquete específico de cubierta del suelo con plásticos y riego de precisión, el volumen se dispara a 60 toneladas.

Así lo expresó el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural de Jalisco (SEDER), Héctor Padilla Gutiérrez, durante una visita a invitación de la corporación Exportadora de Plásticos Agrícolas (EPA), de parte de su director Juan García de Alba Bustamante.

El funcionario estatal destacó que los agroplásticos, junto con otras innovaciones tecnologías, como el riego de precisión, la disponibilidad adecuada de luminosidad solar, el control de temperatura, las semillas y material vegetativo de calidad, además de maquinaria especializada, entre otros factores, son instrumentos determinantes para mayor productividad del sector rural con un enfoque sustentable.

Padilla Gutiérrez refirió que estos paquetes tecnológicos, donde el plástico es un ingrediente indispensable, están marcando un nuevo rumbo a la agricultura tecnificada que se aplica actualmente en el campo jalisciense, como se muestra en varios de sus regiones, como las regiones Sur y Sureste, junto con la Costa Sur y las zonas Centro y Valles, por citar algunos ejemplos, donde estos polímeros juegan un papel determinante en los rendimientos de cultivos de invernadero, de túneles de protección, plantíos con mallasombra e incluso en producción a cielo abierto, como en los llamados acolchados de la caña y varias hortalizas y frutas.

García de Alba refirió que EPA tiene un liderazgo en su papel de abastecedora de plásticos, porque además genera soluciones tecnológicas enfocadas a mayor productividad y a un enfoque sustentable, al reducir drásticamente el consumo de agua en el ciclo de cada cultivo, además de aminorar sustancialmente la presencia de malezas nocivas.

Citó como ejemplos de paquetes exitosos, los dirigidos al ejote (que eleva de 18 a 26 toneladas por hectárea), el del frijol (de 750 kilogramos a 4 toneladas por hectárea) y el de la caña que reduce al menos 40 por ciento la demanda de agua para el ciclo de crecimiento de esta gramínea.

El directivo resaltó que una prioridad de su empresa es la innovación permanente y para esto cuenta con alianzas de vinculación con instituciones académicas y de generación y validación de conocimiento, como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y la Universidad de Guadalajara, entre otras.

EL DATO
La empresa EPA cuenta con un mercado de 15 mil toneladas de película para plásticos agrícolas para su demanda de clientes del sector agropecuario nacional y del exterior.

Los parámetros que se aplican para las características de los plásticos en la agricultura se rigen por estándares marcados por la ASTM (Sociedad Americana de Pruebas de Materiales, por sus siglas en inglés).