Las variedades más conocidas de la fruta tienen los nombres coloquiales de mamey y tenamaxtle, ambas con un peso promedio de 180 gramos; además de la pitaya blanca de 80 gramos.

TECHALUTA, JAL.

En la naturaleza hay alianzas de éxito entre los seres vivos. Un ejemplo se tiene en la afortunada dupla entre los murciélagos frugívoros que favorecen el crecimiento de las pitayas a través de su tarea de organismos polinizadores.

Así lo expuso el extensionista especializado en pitayas de la Secretaría de Desarrollo Rural de Jalisco, Ricardo Navarro Hernández, quien refirió que este papel de los mamíferos alados ha sido estudiado profundamente por varios científicos que recientemente expusieron sus conclusiones ante autoridades y productores de Techaluta. Las investigadoras son las doctoras Verónica Zamora y Connie Tremlett, vinculadas a la Universidad de Southampton en el Reino Unido.

Citó que la investigación exhibe que la polinización por parte de los quirópteros es de tal importancia que, de no darse, un pitayo perdería un volumen de 30 a 40 por ciento de la producción de su fruta.

Trajo a colación que el trabajo de la investigación reveló que en la región de Techaluta hay tres especies de murciélagos de importancia en la polinización del pitayo, de las cuales dos son animales migratorios que llegan procedentes de los Estados del norte del país.

Puntualizó que hay datos que se tienen en la experiencia empírica de los productores pitayeros, de que las huertas que se ubican en las partes más cercanas a las zonas de refugio de los murciélagos son más productivas que las que están más alejadas.

Navarro Hernández apuntó que para el caso de la zona pitayera de Techaluta y sus municipios vecinos, afortunadamente la población de murciélagos polinizadores no se ha reducido, como ha sido el caso de las abejas y los abejorros, según los reclamos que se han hecho de parte de los gremios de apicultores. Por lo mismo, dijo que hay que respetar los refugios de estos organismos, como sus cuevas, casas viejas en ranchos, árboles frondosos y otros sitios donde se guarecen.

EL DATO

  • En promedio, cada individuo produce frutas a partir de los cuatro años.
  • En forma extraoficial, este municipio junto con Techaluta, concentran 800 hectáreas de pitaya. Ambos municipios pretenden concretar exportaciones de esta cactácea
    en el corto plazo.
  • Una hectárea de pitayas con plantas longevas (de más de quince años de edad) puede concentrar 800 brazos (parte del pitayo que da la fruta) y generar una producción de 60
    mil frutos, cada uno con un peso promedio de 100 gramos.
  • En Techaluta y Amacueca se concentra la mayoría de hectáreas de predios cultivados con pitayas.
  • En forma extraoficial, ambosconcentran 800 hectáreas.
  • Otros municipios relevantes son Zacoalco, Teocuitatlán de Corona, Sayula, Zapotitlán de Vadillo, Autlán de Navarro, Tecolotlán, Acatlán de Juárez, Unión de Tula y Tolimán,
    entre otros.
  • La SEDER ha impulsado un trabajo de asesoría agronómica y comercial para las pitayas.