Se aplica en 20 municipios de Jalisco.

Como respuesta ineludible a los retos del cambio climático y a las exigencias de rentabilidad del mercado, en Jalisco se aplica el programa de Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional (Masagro), que supone producir cereales bajo un esquema amigable con los recursos naturales mediante alternativas que suponen un manejo integrado del suelo y el agua.

El secretario de Desarrollo Rural de Jalisco (Seder), Héctor Padilla Gutiérrez, informó que Masagro se aplica actualmente en 20 municipios maiceros jaliscienses con resultados exitosos, como la reducción de los costos al menos en 20 por ciento, y el incremento de la producción en 25 por ciento.

Detalló que Masagro, es un programa operado en forma coordinada entre la Seder y el Gobierno Federal a través del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

El funcionario estatal expuso que Masagro pone a disposición de los agricultores varias herramientas tecnológicas para mejorar la calidad de los suelos agrícolas, además de innovaciones que suponen uso de semillas certificadas y maquinaria de avanzada, todo lo cual redunda en una conservación adecuada de la tierra en favorecer la filtración de agua, a reducirse la erosión y mayor volumen en las cosechas de granos, y con ello mayores ingresos.

En el caso de las semillas, expuso que se han aplicado variedades que han comprobado una gran adaptación a las regiones del país, lo que ha permitido aprovechar el conocimiento acumulado de los técnicos genetistas mexicanos de varias instituciones nacionales, lo que ha contrarrestado la dependencia ante firmas semilleras extranjeras.

Padilla Gutiérrez insistió en que al valorar a fondo la calidad de los suelos agrícolas (con estudios actualizados de su estado físico-químico), se evita el uso excesivo de fertilizantes sintéticos, lo que reduce costos, además de que con el empleo complementario de biofertilizantes se incide en mejorar su equilibrio bioquímico y con ello, elevar los volúmenes de las cosechas.

En este punto, indicó que en Jalisco se tiene un escenario propicio para que todo el abono orgánico que se genera en el sector pecuario (en explotaciones de aves, cerdos y ganado), se canalice a la producción agrícola, con todo lo que esto implica en ahorro de recursos al reducir compras de fertilizantes sintéticos y en propiciar la revitalización de los suelos con las compostas orgánicas.

Héctor Padilla puso como ejemplos de localidades estatales donde se aplica el Masagro, a San Miguel Cuyutlán en Tlajomulco, La Venta del Astillero en Zapopan, y Las Amarillas en Acatic, entre otros sitios del agro jalisciense.

EL DATO
Jalisco el líder nacional en la producción de maíz en tierras de temporal.
En la región Occidente se han reducido en mil pesos los costos por hectárea en el cultivo del maíz, con varias de las herramientas incluidas en Masagro.

Masagro recibió en este año el Premio Internacional de la Alimentación Norman Borlaugh por su papel innovador en el campo mexicano. Este premio lo entrega la Fundación Rockefeller y fue concedido al investigador del Cimmyt, Bram Govaerts, líder del proyecto que lleva tres años en operación en varios Estados del país.

El programa Masagro ha recibido apoyos de importantes organismos ciudadanos, como la Fundación Carlos Slim y la Fundación Bill y Melinda Gates.