México tiene liderazgo global en proteger a las ballenas

Home/Abril 2018/México tiene liderazgo global en proteger a las ballenas

México tiene liderazgo global en proteger a las ballenas

SAN IGNACIO, BCS. Las aguas mexicanas de las Lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio, en la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno, en Baja California Sur, reciben cada año a una de las especies más grandes del mundo marino: la ballena gris (Eschrichtius robustus).
De acuerdo con el quinto censo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) se registraron 1,521 ejemplares en las Lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio, de los cuales 601 son ballenatos. Estas cifras indican la recuperación de una de las especies más grandes del mundo marino.
Más de 12 mil kilómetros recorren los cetáceos desde Alaska para aparearse y tener a sus crías en México. Sus aguas templadas son idóneas para su reproducción, y las políticas de protección a la ballena en México garantizan la seguridad de los cetáceos durante su estancia en nuestro país. Es una de las especies marinas más conocidas, porque sus rutas migratorias son muy cercanas a la costa, lo que permite que miles de personas la observen año con año.
La CONANP realizó el quinto censo de la temporada 2016-2017 de ballena gris, en el que registró la presencia de 1,521 ejemplares, en las lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio, ubicadas en la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno, Baja California, de las cuales 601 son ballenatos y 920 son adultos.
La temporada de avistamiento de ballena gris abarca del 15 de diciembre y hasta el 30 abril, las lagunas costeras de Ojo de Liebre y San Ignacio, que pertenecen a la Reserva de la Biosfera el Vizcaíno, en Baja California Sur, recibirán en sus cálidas aguas a estos mamíferos.
El agradable clima, las aguas poco profundas y la abundante vida marina hacen de la península de Baja California y de otras playas del Pacífico, como Bahía de Banderas, suponen lugares propicios para dar a luz y criar a sus ballenatos.
Más especies de ballenas emigran a esta zona que a cualquier otro lugar del planeta. De las 11 especies de ballenas conocidas en el mundo, ocho llegan a costas mexicanas, entre ellas, la minke, bryde, sei, la jorobada, la gris y la azul; ese recorrido de seis meses (ida y vuelta) es el viaje más largo de todas las especies migratorias del planeta.
Ante este hecho, la CONANP, anunció que para esta temporada se espera la presencia de alrededor de 2,500 ejemplares de ballena gris, cantidad similar a la que se registró en la temporada pasada cuando llegaron 1,436 ballenas adultas y nacieron 1,100 ballenatos, en las dos lagunas costeras. Procedentes de los mares de Bering, Chukchi y Beaufort, en Alaska, la ballena gris a su llegada a México nace y se reproduce en cuatro áreas: Laguna Ojo de Liebre, Laguna Guerrero Negro, Laguna San Ignacio y Bahía Magdalena.
Hay varias formas de observar a estos cetáceos en su hábitat natural sin agredirlos; para ello, se otorgan permisos a distintos prestadores de servicios turísticos para facilitar el avistamiento y lo que esto supone como espectáculo natural. De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 131 SEMARNAT 2010, se promueve el turismo sustentable para la observación de ballenas y se establecen los lineamientos y especificaciones para el desarrollo de actividades de observación de ballenas, relativas a la protección y conservación de su hábitat. Sin embargo, los peligros para estos cetáceos son latentes.

Países nórdicos, la antítesis de México

La captura legal de ballenas se tiene en los países donde se mantiene la depredación comercial de estos mamíferos. Particularmente en Noruega, Islandia y Japón. Según información de la prensa europea, la flota pesquera de Noruega tendrá este año licencia estatal para capturar hasta 1,278 ballenas, una cuota que supera en un 28 por ciento la concedida el año pasado, según ha anunciado el ministro de Pesca de este país nórdico, Per Sanderg. La decisión unilateral anunciada por el ministro Sanderg mantiene la política pesquera de un país que reiteradamente se ha opuesto a la prohibición adoptada por la Comisión Ballenera Internacional (CIB).
Noruega e Islandia son los dos únicos países que siguen capturando ballenas sin atender a los acuerdos internacionales de protección de estos cetáceos. Japón también captura cada año un millar de ejemplares de ballenas, aunque en este caso oficialmente se llevan a cabo con “finalidad científica”.
El gobierno de Noruega argumenta derechos históricos y culturales para desvincularse de las decisiones de la CIB, apoyando de forma abierta no solo las capturas de ballenas para consumos locales y artes de pesca tradicionales sino también ayudando a la gran flota pesquera.
En su defensa, Noruega también argumenta que sus cuotas de capturas se centran en especies de ballenas sobre las que se conocen datos suficientes para asegurar que no se amenaza su supervivencia. Por ejemplo, según datos del ministerio de Pesca de Noruega, en las aguas territoriales de este país viven unos 100,000 ejemplares de la ballenas Balaenoptera acutorostrata, conocida como rorcual aliblanco o ballena Minke común.
Noruega denunció los tratados de la CIB y reanudó la captura de ballenas en 1993. Durante los últimos 20 años, el número de ejemplares capturados por la flota Noruega ha ido disminuyendo y ha sido siempre inferior a la cuota autorizada por el gobierno. Así, el año pasado el Ministerio de Pesca estableció una cuota de 999 ballenas, pero los pescadores sólo capturaron en total 438 de estos cetáceos.
El sector ballenero sigue perdiendo peso en Noruega, en parte debido a la mayor conciencia social a favor de los cetáceos, pero también por la reducción del mercado internacional. Mientras que en 1950 había en Noruega unos 350 buques balleneros, en 2017 el número había caído hasta 11.
Los profesionales de la caza de ballenas consideran que estas cifras se deben a que las plantas procesadoras de carne de ballena carecen de capacidad y a los altos precios del combustible de los barcos balleneros; obligados seguir a la ballenas a distancias cada vez más largas, debido a que estos animales buscan ahora aguas frías en zonas más al norte a causa del cambio climático.

EL DATO
La temporada de avistamiento de los cetáceos va de noviembre a abril.
Por su valor universal excepcional como el mejor sitio en el mundo para la reproducción y crianza de la ballena gris, en 1993, la CONANP inscribió como sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad al Santuario de Ballenas de El Vizcaíno. Hoy los refugios ubicados dentro de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno han permitido el cuidado y preservación de la especie.

Leave A Comment

4 × 2 =

Gracias por suscribirte a nuestro boletín! Revisa tu correo por favor.
RECIBE NUESTRAS NOTICIAS
Suscríbete a AGROAMIGO y recibe las noticias por email del sector agropecuario y comercial.
*Por favor revise la carpeta de correos no deseados para la confirmación a su suscripción
Gracias por suscribirte a nuestro boletín! Revisa tu correo por favor.