Con un controvertido acuerdo sobre las compras estadunidenses de azúcar mexicana, se inició la renegociación del Tratado de Libre comercio de Norteamérica (TLCAN).

Por lo visto, el conocido refrán de que vale más un mal arreglo que un buen pleito, se aplicó en lo que ha sido al momento la negociación del azúcar en el esquema del TLCAN.
Funcionarios públicos y los líderes de la industria azucarera y de los agricultores cañeros han señalado que México relativamente salió bien librado por el hecho de que seguirá exportando azúcar al mercado estadunidense, dado que se logró que no hubiera aranceles compensatorios.

Sin embargo, tanto la Cámara Mexicana de la Industria Azucarera y Alcoholera (CNIAA), como del gremio cañero de la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), reconocen que la contraparte de Estados Unidos obtuvo mejores ventajas en algunos puntos.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, indicó que se logró evitar aranceles del 40 por ciento; pero se logró mantener el ingreso del producto mexicano.

Aunque ahora sólo se exportará 30% de edulcorante refinado y 70% de azúcar cruda.

El presidente de la CNIAA, Juan Cortina, expresó malestar en sus declaraciones en el sentido de que en la negociación no tocó el tema de la entrada de fructosa de maíz con precios dumping al mercado mexicano.

Lo anterior deja como beneficiarios a las grandes firmas refresqueras y a los industriales almidoneros de capital extranjero establecidos en México.

Sin embargo, Cortina Gallardo dijo que se tiene a favor el hecho de que el azúcar mexicano lleva mano para ingresar a EU, en comparación con el de otros países azucareros.

En declaraciones sobre el tema, el sempiterno dirigente de los cañeros de la CNPR, Carlos Blackaller Ayala, indicó que él no denominaría perdedores a los actores mexicanos. Finalmente, señaló que “por una diferencia importante ganaron refinadores norteamericanos. Gana Estados Unidos por penales (esto si se comparara con un partido de futbol). México accede al mercado americano con su azúcar, eso es bueno”.

Los puntos más importantes del acuerdo azucarero son:

• México se mantiene como exportador de azúcar a Estados Unidos sin pagar cuotas compensatorias.

• Nuestro país tiene el derecho de suministrar el 100 % de cualquier necesidad adicional de azúcar que tenga Estados Unidos.

• El precio mínimo al que México deberá vender el azúcar cruda a los refinadores estadounidenses sube de 22.25 centavos de dólar por libra a 23 centavos. Para el caso del azúcar refinada, el precio mínimo pasa de 26 a 28 centavos por libra.

Se indica que con estos precios de referencia, acordados con la industria mexicana, se protege a los cañeros mexicanos incluyendo a los jornaleros y pequeños propietarios.

• El acuerdo exige a los ingenios mexicanos bajar la calidad del azúcar cruda que exportan a los refinadores en Estados Unidos, de manera que el grado de pureza deberá disminuir de un nivel 99.5 a uno de 99.2.

• México se compromete a incrementar, en 10 puntos porcentuales, el volumen de exportación de azúcar cruda que se usa como materia prima, para pasar de 60% a 70% y sólo podrá vender 30% de azúcar refinada.