Por: Ingeniero Óscar Torres Sánchez

Por muy bondadoso que sea un cultivo, si no se le realiza un manejo agronómico adecuado, difícilmente podrá competir en el mercado; y el cultivo de la guayaba no es la excepción. Si se quieren obtener frutos de calidad, que tengan una mejor aceptación en el mercado, se recomienda seguir algunas prácticas como podas de formación, fructificación y fitosanitarias, raleo y embolsado de frutos. Todas estas deben ir acompañadas de un adecuado plan de fertilización.

Tipos de podas

  1. Poda de formación

La poda de formación se considera más sencilla que la que se realiza en otros frutales, ya que la variedad de guayaba con la que se trabaja aunado al clima, permite cosechar a los seis meses después de la siembra mediante una poda adecuada. La primera poda se realiza de los 20 a 50 cm en el tronco principal; luego se seleccionan 3 o 4 ramas las cuales se les conoce como ramas madre. Estas ramas deben estar separadas a un ángulo de unos 45º. Cuando el color café de la rama alcance unos 40 cm de largo es el momento de podar nuevamente con el fin de que ésta pueda sostener la fruta y la rama no se deforme.

  1. Poda de producción

Casi todas las ramas que salen de las ramas madre producen flores por lo que se les puede dejar la producción. En la poda de producción es importante considerar aspectos como: la variedad, el clima, la fertilización y el riego. La mayoría de las ramas al despuntar o podar producen flores, indistintamente de la práctica que se utilice. La poda o despunte se realiza del segundo al cuarto nudo después de la fruta. A los 28 días después de la poda aparecen los botones florales, el botón tarda entre 28 y 30 días para abrir y de aquí en adelante tarda tres y medio meses.

  1. Poda de renovación

A los ocho años la planta ha alcanzado hasta 2 metros de altura; en este momento se recomienda una poda de renovación. La forma de poda consiste en eliminar todas las ramas, dejando las 4 ramas madre con una longitud de 40 cm.

Raleo de frutas

Sólo se hace para fruta fresca. Es importante considerar el mercado donde se va a vender la fruta, en el caso de exportación la fruta es de un menor tamaño lo cual se logra haciendo una poda de producción más continua. Se recomienda dejar una fruta por rama y que tenga el pedúnculo hacia abajo. El raleo se hace varias veces, primero cuando está en botón se dejan los que van hacia abajo, si hay tres botones se deja el central. Si no hay frutas con posición hacia abajo, se dejan dos en posición opuesta. En el momento del embolsado se deja sólo una fruta.