La presencia de chile en un cultivo del maíz frena las poblaciones de algunos insectos que pueden dañar el maíz. Los policultivos pueden tener la capacidad de crear entre las poblaciones de insectos y organismos que los habitan, una cadena alimenticia que provoca que no haya plagas afirmó la bióloga Rosario Anaya Corona, representante en Jalisco de la Red de Comercio Comunitario.

La especialista dijo que la práctica de policultivos, es decir, sembrar en una misma hectárea diferentes tipos de plantas, fortalece la producción agrícola. Por ejemplo calabaza, ejotes o frijol, pepinos y chayote, complementan su desarrollo. “El frijol acompaña el crecimiento del maíz al proporcionarle nitrógeno que fija en el suelo”.
Explicó que en la naturaleza no existen los monocultivos (por ejemplo, sembrar solo un tipo de planta como maíz), estos fueron generados por los hombres. Para que tengan éxito tienen que ser aplicados muchos insumos, como agroquímicos.

Hay una regla en la agricultura que indica que en un suelo sano pueden producirse plantas sanas, que serán más fuertes y menos susceptibles de enfermarse. Además, es posible prevenir algunas enfermedades que las atacan con insumos adecuados. Por ejemplo, existe una aplicación que hacen con base en ajo, cebolla y chile fermentado, o la utilización de infusiones de plantas como la ruda y la higuerilla para controlar poblaciones de insectos u organismos que puedan convertirse en plaga.

Subrayó Anaya Corona que la agricultura orgánica sin utilización de agroquímicos no conviene a empresas como Monsanto, proveedor global de tecnologías y productos como agroquímicos. Esta empresa impulsa también el cultivo de transgénicos.

El control económico de esta empresa puede tener incidencia en las políticas públicas. Tan es así, que convence a gobiernos de distintos países para que introduzcan sus productos. “Tiene mucho tiempo un pleito entre el gobierno de México y personas que trabajan en la agricultura orgánica, para evitar el cultivo de transgénicos en el país. La presión más fuerte es del gobierno estadounidense por medio de la empresa Monsanto, que nos ha abastecido permanentemente de todos los venenos”. Indicó.

Por otro lado dijo que la producción orgánica, no solo tiene la misma capacidad para generar alimentos que la agricultura con agroquímicos, sino que la rebasa cuando el suelo es regenerado. La agricultura orgánica tiene, incluso, la capacidad de mejorar la producción. Lo demuestran las experiencias de campesinos de Autlán, La Huerta, Unión de Tula y la Sierra de Manantlán.

Finalmente dijo que la agricultura orgánica puede mantener controladas las poblaciones de insectos. “En la naturaleza los ecosistemas se equilibran. Las plagas ocurren cuando se rompe el equilibrio de un ecosistema y se desarrolla más una población de insectos u organismos. Pueden controlarse a las plagas en una agricultura orgánica bien manejada, con policultivos, alternancia y rotación de cultivos”. Citó.