En breve plazo tendrá vigencia como requisito indispensable, el documento que avale la prueba de ADN en las operaciones de compraventa de ganado de registro, lo que marcará etapa para dar certidumbre a los compradores y que también avalará el reconocimiento a los criadores.

Así lo informó el coordinador general de Ganadería del Gobierno Federal, Francisco Gurría Treviño, quien detalló que este requisito formará parte en lo sucesivo de los componentes del programa de fomento encaminado a la repoblación de los hatos pecuarios o de mejoramiento genético de las explotaciones ganaderas.

Precisó el entrevistado, que ya se tiene el consenso básico entre las asociaciones de criadores de registro de las diversas razas bovinas y otras especies en las que aplicará esto, para tener el esquema operativo de esta prueba que supondrá aplicar la tecnología de vanguardia en la comercialización de los ejemplares.

En el documento correspondiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa), se establece que las pruebas de ADN también se aplicarán en las adquisiciones de ganado de registro y en las adquisiciones de sementales porcinos, caprinos y equinos (yeguas gestantes).

Repoblación del hato bovino

En este contexto, el presidente de la Comisión de Ganadería de la Cámara Federal de Diputados, Salvador Barajas del Toro, expresó que la aplicación de la prueba del ADN marcará sin duda una nueva etapa en el sector ganadero mexicano, con lo que éste se regulará con los instrumentos tecnológicos de avanzada en el mundo.

Este legislador recordó, que el Congreso de la Unión hizo su tarea en la asignación de recursos fiscales etiquetados para facilitar el redoblamiento del hato ganadero, luego de que éste se ha visto diezmado por los efectos adversos de años recientes, tanto los prolongados periodos de sequía en varios Estados, como por los impactos de los huracanes del verano de 2013.

Hizo mención de que la partida fiscal encaminada al redoblamiento ganadero, se elevó       de 200 millones de pesos (de 2013), a mil millones para este año, lo que se pretende incrementar con recursos crediticios que operará la Financiera Rural.

EL DATO

El esquema de financiamiento supone un subsidio de la Sagarpa en el orden de 50 por ciento del costo de adquisición de una vaquilla preñada; además de 40 por ciento de tal costo con un préstamo bancario con una tasa de 8 por ciento anual para pagarse en seis años. El productor debe aportar 10 por ciento de la adquisición del animal.

Fuente. Sagarpa.

Salvador Y Maldonado