Con sólo 0.45% de su presupuesto anual, busca Jalisco convertirse en potencia agroalimentaria

La meta está trazada: el Estado de Jalisco debe convertirse en el “gigante agroalimentario” del país. “Mi propósito es hacer de Jalisco, el Estado modelo para el desarrollo del campo mexicano. A partir de hoy, inicia una nueva etapa para el sector agropecuario del Estado”, dijo el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz en octubre pasado.

En el mismo tenor se han pronunciado autoridades del sector al afirmar que Jalisco buscará este año ser la potencia agrícola, con liderazgo en la mayoría de los cultivos. Sin embargo, la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) cuenta con un presupuesto de 382 millones de pesos, lo que corresponde apenas al 0.45% del presupuesto total que tiene el Estado para ejercer en 2014.

Aunque el sector agropecuario jalisciense es determinante para el crecimiento económico de Jalisco, el gasto de la Seder fue reducido casi a la mitad, al pasar de 759 millones en 2013 a 382 millones en 2014, a pesar de que la misma dependencia reconociera desde hace un año la necesidad de un aumento presupuestal. “Necesitamos más inversión para poder despegar, cuando menos irnos al 10% del Presupuesto de Egresos para poder apoyar a la gente del campo. Si no, vamos a andar haciendo como que funcionamos”, indicó el Coordinador General de Proyectos, Estrategias y Direcciones de la Seder, Ricardo Ron Siordia.

Hoy la Secretaría opera con la mitad de lo que le dejó la administración panista. Al presupuesto que le corresponde debe además restársele poco más de cien millones de pesos que se destinan para el pago de nómina y operación.

El secretario de la Seder, Héctor Padilla Gutiérrez, señaló que para el 2014 el campo jalisciense cuenta con el mismo presupuesto ejercido durante 2013. “Se mantiene el mismo nivel de presupuesto distribuido en tres Secretarías. El recurso para el desarrollo forestal y control de incendios se direccionó a la Semadet, mientras que la parte correspondiente a obras públicas pasó a la Secretaría de Obra Pública e Infraestructura”.
Agregó que, ante la falta de liquidez, ningún segmento creció sustantivamente con recursos del Estado; por ello, han asegurado este año recursos federales equivalentes a mil 800 millones de pesos, a lo que habría que sumar el presupuesto etiquetado de Procampo de mil millones de pesos.
“Seguiremos gestionando recursos con proyectos específicos para poder bajar mil millones de pesos más de la Federación, con alianzas con el Gobierno federal”, refirió.

Por su parte, el director de la coordinación general de ganadería de la Sagarpa, Arturo Enciso Serrano, destacó que existen bolsas federales para proyectos estratégicos que en su momento tendrá que pelear el Estado y la propia delegación para traer recurso adicional al campo de Jalisco.
Programas y subsidios, “paliativos” contra el rezago en el campo

Especialistas concuerdan en que los apoyos y programas para el sector agropecuario no están equilibrados, por lo que no atienden de manera equitativa a los pequeños, medianos y grandes productores.

“El gasto social es importante pero muchas veces se confunden los programas de subsidios con programas de fomento a la productividad, cuando sólo se convierten en transferencias de recursos que complementan los ingresos de los productores y no tienen ninguna incidencia en la parte productiva”, destaca el estudio Jalisco a Futuro 2012-2032, de la UdeG.

Refiere que la ausencia de esquemas maduros de negocio, impide la identificación de las actividades que requieren apoyo para consolidarse como actividades ganadoras que permitan recuperar los recursos invertidos en lugar de continuar con la política actual de subsidios generalizados, orientada claramente al gasto social y de bajo impacto productivo.
Entre los retos, el documento destaca focalizar los subsidios al campo y liberar recursos para la promoción de actividades de mayor valor agregado. “Las políticas deben enfocarse en incrementar la competitividad, fortalecer las cadenas agropecuarias, lograr la innovación y tecnificación de la agricultura, y cuidar la inocuidad de los alimentos, para así penetrar en mercados internacionales y atraer nuevas inversiones a este sector”.
Para el responsable del diagnóstico de la máxima casa de estudios de Jalisco, Adrián de León Arias, se requieren de mayores recursos así como de una reestructuración y reenfoque de los programas existentes.

“Los productores se ven afectados por la gran dispersión de recursos que no están bien focalizados, y que muchas veces se contraponen o se convierten en subsidios que no inciden en la producción, convirtiéndose meramente en parte del ingreso del productor”.
El investigador de la UdeG asegura que los programas tendrían que consensuarse con las asociaciones de productores para atender las necesidades específicas de cada sector y diseñar instrumentos de mayor impacto.
“La gran dicotomía que tendrá que atender la reforma al campo es incrementar la producción pero a la vez atender la desigualdad. Actualmente los programas están ayudando al productor a tener más ingresos pero no a producir más”, revela.

El recurso para los programas en concurrencia

La bolsa conjunta sigue siendo limitada frente a los más de 796 millones etiquetados en el 2011
Las Secretarías de Desarrollo Rural y la de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), acordaron este año realizar una aportación conjunta por un monto de 603 millones de pesos para los programas de concurrencia.

En el Convenio de Coordinación para el Desarrollo Rural Sustentable, celebrado por el gobierno federal y del Estado de Jalisco, se establece que la dependencia federal aportará 482 millones 400 mil pesos, mientras que el gobierno estatal contribuirá con 120 millones 600 mil pesos para operar los programas que coordinan ambas dependencias.

Este monto de recursos en coejercicio es adicional a otras partidas canalizables al campo, tanto del Estado como de la Federación.

La mayoría de los recursos federales se concentran en dos apartados: los apoyos directos a la producción (Procampo); y los que se destinan a la prevención de riesgos climáticos y variaciones de precios en el mercado. La delegación de Sagarpa en Jalisco espera que los productores del Estado obtengan este año cerca de 5 mil millones de pesos en apoyos.