Tequila Patrón ha sido un ejemplo de un proyecto de gran visión de parte de sus inversionistas en cuanto que se la ha apostado a la innovación y la ruptura de paradigmas desde su fundación en 1989 por parte del empresario John Paul De Joria y su socio Martin Crowley.

La compañía (otro ejemplo de la inversión extranjera a la agroindustria tequilera) tiene sus oficinas corporativas en Las Vegas. La fábrica tequilera se asienta en la localidad de El Nacimiento en Atotonilco El Alto, donde se destaca una imponente edificación que conjuga varios estilos arquitectónicos. Su cúpula abovedada de veinte metros de altura atrae la mirada a la lejanía.

En entrevista con uno de los ejecutivos de esta firma, el maestro tequilero Francisco Alcaraz Esparza, éste afirma categóricamente que esta corporación ha roto mitos y tabúes en lo que ha sido sus propuestas han traído un ganar-ganar, para todos los integrantes de la cadena en la agroindustria.

Este directivo refiere que se ha tenido una labor permanente de cooperación con el Consejo Regulador del Tequila en varios temas de gran relevancia, como el impulso a la planeación estratégica para un abasto de agave azul, de modo que no sólo se asegure la dotación estable de materia prima, sino que ésta sea de gran calidad.

También se ha destacado el concepto de marca Ultra Premium lanzado por esta corporación, lo que supuso el desarrollo de productos en presentaciones de lujo en sus botellas de vidrio soplado similares a los envases de los más afamados destilados.

Este concepto lanzado con un sobreprecio de 300 a 400 por ciento en comparación con los precios convencionales (sus productos se cotizan entre los 50 y 500 dólares o más), ha sido toda una estrategia muy audaz que ha traído un éxito para la compañía que tiene presencia en 140 países.

Alcaraz ha destacado el liderazgo de Patrón en varios rubros. Como en la exportación de su producto como envasado de origen; y en las inversiones en tecnología ambiental para el tratamiento de las vinazas y la producción de composta orgánica. Sus exportaciones superan los dos millones de cajas (de nueve botellas).

Tras la muerte de Martin Crowley, sus acciones se vendieron a Bacardí, lo que le trajo a Patrón más presencia en el mercado nacional e internacional.