El Despertar del Campo

El éxito de un sistema productivo comercial de hortalizas radica, en un alto porcentaje, en dar el primer paso de forma correcta, lo cual se refiere a un adecuado proceso de plantación.
La plantación es una técnica productiva ampliamente utilizada en los sistemas hortícolas intensivos, la cual ayuda a la planificación desde la siembra, y al crecimiento y ganancia de tiempo, ya que se llevan a campo plantas con estructuras fisiológicas preformadas bajo diferentes medios de cultivo, lo que reduce costos, facilita el uso de semillas con dificultad de germinación, se logra uniformidad en el crecimiento del cultivo, una floración temprana y precocidad en la producción, además de incrementar los rendimientos.

Es una práctica que requiere de cuidados especiales dependiendo si es a raíz desnuda o con cepellón, o bien con planta de almácigo o de invernadero. En ambos casos la plántula debe de ser extraída y resguardada en recipientes seguros y humedecidos, dentro de lugares frescos y sombreados, donde se pueda conservar por cierto tiempo sin ocasionar daños, pero se recomienda hacer el trasplante lo antes posible, de preferencia el mismo día de la extracción.

Las condiciones idóneas para un trasplante a raíz desnuda son viento en calma, temperatura fresca, alta humedad relativa, suelo con alta humedad y preferentemente los surcos o camas con agua; se recomienda hacerlo por las tardes o a primeras horas del día cuando las temperaturas son templadas, ni con demasiado calor o un intenso frío. De igual forma para plantas con cepellón, las condiciones son prácticamente las mismas, sólo que en este sistema las fallas se reducen significativamente, y siempre hay que considerar que toda la parte del sustrato el cual contiene la raíz, quede totalmente tapado, de lo contrario la posibilidad de deficiencia se incrementa; en ambos casos es bueno agregar substancias inductoras
de enraizamiento antes de trasplantarla, para impulsar el crecimiento de esa parte de la planta en el terreno definitivo, especialmente en suelos fríos.

Para esta etapa del proceso productivo existen algunos modelos o sistemas de plantación, pero el más común en el estado es el manual, es decir el trasplante directamente al suelo con personal; y aunque existen otros métodos como las máquinas, en Zacatecas son muy poco usadas por cuestiones económicas, dado que en lugares donde el jornal es muy caro sí se justifica su uso, pero en la entidad afortunadamente existe mano de obra disponible, por lo que es muy común y práctico contratar cuadrillas de gente especializada en dicha tarea, la cual también es buena en la labor, al igual o más que una máquina.

Desde el punto de vista físico del suelo, o más concretamente hídrico, el terreno tiene que estar bien mojado, para garantizar que cuando se coloque la plantita, ésta tenga la cantidad de humedad suficiente para que no se estrese. Cuando es una plantación con riego rodado prácticamente se inunda el surco, lo que facilita el trasplante en la costilla del mismo y garantiza gran humedad; en goteo es igual, se debe humedecer el suelo donde va entrar la planta, por lo que la práctica es que antes, en la tarde o noche se inicie con el riego y al día siguiente se inicie con la plantación o bien estar regando sobre el mismo proceso.

La distancia entre las plantas debe de ser la apropiada para que no haya competencia entre ellas; y al momento de insertar la planta en el orificio hecho en el suelo, es conveniente introducirla de forma vertical y que las raíces no queden dobladas hacia arriba, ni al momento de tapar el orifico compactar demasiado el suelo. Y cubrirlo perfectamente para que no entre aire ni pueda acumularse agua. Otro aspecto importante al momento del trasplante es cuidar que la profundidad a la que se coloca la planta sea la adecuada, es decir no encajar más de lo necesario, vigilando que el cuello de la raíz quede a nivel del suelo.