Hace más de 40 años, el esposo de Trinidad Terrazas, trajo al jardín de su casa (en Santa Anita, Jalisco) tres colmenas, con la idea de surtir de miel el consumo familiar. No sabían gran cosa del tema. Por ejemplo: acercarse a las abejas sin gota de perfume. Cuenta Trinidad que ella estuvo a punto de claudicar luego de una picotiza que por esta razón le propinaron. Afortunadamente, no lo hizo y en cambio preparó un jarabe con miel y propóleo para curar a su hija de un mal bronquial que por siempre la había aquejado. Su hija sanó.

El jarabe se hizo famoso en su familia, luego entre sus amigos y después se convirtió en la gran empresa que hasta ahora es.

En esta entrevista, nos comparte su sentir y su pensar respecto al papel de la mujer mexicana actual en los negocios del campo y de cualquier otro giro.

¿Cualquier mujer en México, independientemente de su clase social, edad y cultura, puede ser emprendedora de éxito?

Por supuesto. Estoy plenamente convencida de que cualquier mujer, sin importar clase social, edad y cultura puede ser una emprendedora de éxito. Todas las mujeres tenemos derecho al éxito y depende de nosotras creerlo y llevarlo a cabo.

Nosotras mismas ponemos los límites. Cualquier mujer con talento y entusiasmo puede emprender un proyecto y llevarlo a cabo.

¿Cuando no estás emprendiendo, qué te gusta hacer?

Me gusta mucho estar en casa. Convivir con mis nietos. Me encanta la lectura, la música clásica y la ópera. Y disfruto mucho viajar.

¿Quién o qué te inspira?

Me inspiran profundamente Leonardo Da Vinci y Miguel Ángel Buonarroti, esos grandes genios del Renacimiento. Me encanta la filosofía de Gandhi.

Me inspiró mucho mi querido amigo, Don Adolfo Horn, creador, junto con su esposa, de “Helados Bing”. Don Adolfo fue un señor hermoso que dejó un legado de emprendurismo en Jalisco.

Tuve la fortuna de contar con su amistad.

¿Practicas algún ejercicio físico, terapia o algo que te ayude a mejorar tu desempeño profesional y tener más salud y disposición?

Practico desde hace diez años el yoga y me gusta mucho el Tai-Chi. Estas disciplinas orientales ayudan mucho para la serenidad de espíritu y controlan el estrés de la vida diaria. Las recomiendo ampliamente. Medito todos los días.

¿Cuál es la primera mujer que viene a tu mente cuando se habla de emprendimiento de éxito?

M. K. Ash. Leí un libro de ella que se llama “Ocurren los milagros”. Y me encantó. Ella supo empoderar a la mujer y hacerla sentirse dueña de su vida, como empresaria independiente, en su industria de cosméticos. Ese fue su éxito. Le dio a las mujeres armas para elevar su autoestima y saberse con derecho de ser exitosas y poderosas. Todas las mujeres tenemos derecho a ser exitosas y a ganar dinero.

¿Cuáles son las principales recomendaciones para las mujeres que están pensando en emprender?
Prepárense, estudien, averigüen sobre el tema que les apasiona, vayan a cursos, júntense con otras mujeres como ustedes, en círculos o asociaciones.

Eso nos fortalece y nos da un sentido de identidad. La actitud es muy importante para el éxito. Una actitud positiva, alegre y emprendedora. Sabiendo que una empresa no es fácil y que habrá obstáculos que superar.

¿Algún consejo interesante para compartir con las mujeres emprendedoras?

El secreto es creer en nosotras mismas. Hay muchos obstáculos para las mujeres, pero creo que nosotras mismas nos los ponemos porque siempre nos hacemos menos por el sólo hecho de ser mujeres. Es una ruta cultural en un patriarcado de siglos. Nosotras mismas nos marginamos.

¿Cuál es, en México, el mayor obstáculo con que la mujer emprendedora se encuentra?

El primer obstáculo es el machismo. Aún, en el siglo 21, sigue existiendo en nuestro país. Casi todas las mujeres lo vivimos en nuestra propia casa y lo sufrimos día a día. Es difícil crecer cuando el machismo está presente en nuestras vidas. El machismo nos cobra caro el crecer, evolucionar y pensar; es una ruta cultural y genérica muy pesada que todavía es un lastre en la actualidad.

La mujer debe tener mucho valor para enfrentarse a semejantes traiciones de siglos. Eso enemista a hombre y mujer. Pero siempre he pensado que el hombre inteligente no le tiene miedo a la mujer decidida y capaz de salir adelante. Machos son aquellos que se mueren de miedo cuando la mujer comienza a crecer más que ellos. Y no lo soportan. Y la sabotean.

Entonces, ¿cuál es el papel del hombre en la vida de una mujer que busca emprender?

Muy valioso y a la vez decisivo. Para las mujeres es muy importante ser exitosas pero también le resulta fundamental tener una pareja con quien ser feliz y con quien compartir su éxito. Los hombres ayudan mucho a la mujer cuando no existen celos ni envidia por su crecimiento. El respeto hacia el éxito de la pareja equilibra la relación.

¿Qué comportamiento aprendió, siendo aún niña, que le ayudó a convertirse en una emprendedora?

A mí me encantaba ver a mi abuela paterna (sonorense) preparar sus cremas faciales y jarabes para la familia. Yo la observaba y pensaba que algún día yo haría cosas así para mí. Y 25 años después, esa observación se detonó cuando preparé mi primer jarabe ahora llamado “Leyenda Dorada de la Tía Trini”. Creo que las abuelas marcan más a las nietas que las propias madres. Por eso me esmero mucho en enseñar a mis nietas esos secretos de la vida que las llevarán a hacer mujeres llenas, exitosas y felices.