En el momento actual hay la necesidad de reducir la producción doméstica de azúcar con el fin de que su precio no se desplome todavía más de lo que ya se cayó en los meses recientes.

Hay el propósito de que se reduzca la elaboración del edulcorante en 600 mil toneladas en comparación con lo que fue la molienda de la zafra del ciclo anterior que supuso casi 7 millones de toneladas, según lo comunicó el oficial mayor de la Secretaría de Agricultura Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Marcos Bucio.

Este funcionario federal refirió que este propósito de reducir la producción azucarera se contextualiza en el propósito de alinear la oferta y la demanda de alimentos en el mercado interno, de modo que no se tengan situaciones negativas ni de escasez, ni de de sobreproducción.

Entrevistado por separado, el dirigente cañero de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Cesáreo Padilla Navarro, comentó que como se ven las cosas cada ingenio tendrá que hacer sus cálculos para dejar de producir el volumen que no podría comercializar.

Comentó este dirigente que todo indica que seguirá la tendencia de parte del agricultor en el cambio de cultivos, de modo que parte de sus tierras cañeras se destinen a otros productos que ofrezcan mejor rentabilidad, como la chía o el maíz, como ya ha ocurrido en el campo jalisciense.

Al ser también entrevistado, uno de los directivos del ingenio de Tala (segunda factoría azucarera del país por su volumen de producción), Juan Gallardo Thurlow, afirmó que en la última zafra se concretó un gran esfuerzo en haber avanzado en las exportaciones de azúcar, por lo que se pretende dar seguimiento a la producción de la cosecha 2013-2014.

Refirió que los avances en la tecnificación del campo cañero y la modernización de los ingenios han aumentado la producción, por lo que ahora el reto es diversificar los mercados.

PARA SABER
Entre las metas inmediatas, la agroindustria azucarera tiene el reto urgente de exportar más de dos millones de toneladas de edulcorante para no tener saturación del mercado doméstico. Ya se acumuló una caída del precio internacional del azúcar en 40 por ciento, lo que ha impactado a toda la cadena.